viernes, 30 de noviembre de 2018

Estado, Nación, Partidos Políticos y el Pueblo.


El Estado es el gobierno, instituciones y organismos que ostentan el poder
La Nación son las personas, la sociedad civil, el pueblo
El Estado representa el poder y como tal, siempre ha tiranizado, abusado, robado y oprimido al pueblo, a la sociedad civil, en definitiva, a la Nación. El Estado siempre defiende su poder su hegemonía sobre la sociedad a la que somete de una forma o de otra para pagarse sus gastos y vivir en la opulencia.
Los partidos políticos, tal como están concebidos en España, son organismos del Estado, los paga el Estado y, el Estado se nutre, como he dicho antes, de lo que recauda del pueblo. Los partidos políticos, digan lo que digan, son enemigos del pueblo y por eso permiten que haya los abusos, estafas y engaños que sufre la sociedad, el pueblo. No es casual que unas veces nos roben y engañen con las preferentes otras con las cláusulas suelo y ahora con el impuesto hipotecario, sueldos en muchos casos de miseria y cada vez menos derechos, más precariedad en el empleo, regateándonos e intentando engañar para no subirnos las pensiones y comiéndonos a impuestos ¿Dónde están los gobiernos y los partidos políticos con tanto poder en el Estado, para impedir estos robos y abusos descarados al pueblo?


viernes, 23 de noviembre de 2018

Torra rescata a 90 altos cargos destituidos cuando el Gobierno aplicó el 155


Noventa altos cargos, exdiputados y personal eventual del Govern cesados con el 155 han sido recolocados en la Administración pública catalana. Representan un tercio de los despedidos durante la intervención de la Generalitat por parte del Gobierno central y son en su mayoría personas vinculadas a los partidos independentistas de la coalición en el poder. La mayoría ha recuperado el mismo lugar de trabajo u ocupaciones parecidas, aunque hay casos de cambios significativos de responsabilidad o de ascensos.
Los casos más relevantes son los de los exconsejeros de Cultura y de Agricultura, Lluís Puig i Meritxell Serret, que han sido nombrados, respectivamente, director del Programa para el Desarrollo de Proyectos Culturales de Ámbito Internacional y delegada del Govern ante la Unión Europea. Puig y Serret huyeron a Bélgica en octubre del año pasado para evitar su procesamiento en España.
El programa que dirige Puig es de nuevo cuño y por esta tarea recibe un sueldo anual bruto de 85.769 euros. El de Serret al frente de la delegación de la Generalitat en Bruselas no se ha hecho todavía público pero su antecesor, Amadeu Altafaj, percibía 81.395 euros anuales. Altafaj abandonó la vida pública y política tras su cese con el 155, y actualmente es director de la productora Lavinia en Bruselas.
Para mí está claro que la única forma de erradicar el conflicto es dejando de alimentar a los secesionistas con buenos sueldos, suspendiendo la autonomía indefinidamente para que los secesionistas dejen de chupar del Estado. De ninguna otra forma esto tiene solución y la pena es que los oligarcas de los partidos políticos que tenemos son incapaces de hacer nada en este sentido. Estos (los partidos políticos y sus oligarcas a la cabeza) arruinarán y destruirán España, si el pueblo no les da la espalda, y sigue dejándose manipular por las ideologías o intereses de unos u otros.
No gastemos energías discutiendo sobre quien lo hace peor, o sacando la cara por alguno de ellos, ninguno se merece nuestra confianza, según mi criterio. Pensemos con libertad, sin condicionamientos, basándonos en los hechos y no en el teatro y la manipulación de los partidos políticos y los medios que tenemos. Ellos son los principales culpables del deterioro del estado político económico y social que padecemos.
Viendo estas cosas, cabe preguntarse ¿estamos en vías de solución del problema secesionista catalán, o por el contrario estamos igual o peor que antes de la aplicación del artículo 155? Yo pienso que estamos peor, pues está claro que los secesionistas se están reforzando cada vez más y el gobierno central lejos de hacer algo para impedirlo les ayuda en su reforzamiento.


viernes, 9 de noviembre de 2018

Una brecha de dos cursos en Matemáticas y Ciencias entre Andalucía y Castilla y León.


Decir a los políticos nacionalistas catalanes, y a otros muchos que dicen que no lo son, que el idioma español está marginado en la enseñanza y en las instituciones catalanas, es ir en contra de los catalanes, es ir en contra del pueblo, en contra de Cataluña. Pues lo mismo ocurre ahora con los políticos que gobiernan en Andalucía con el tema de la enseñanza. Decir que los niños andaluces llevan dos años de retraso con relación a otras autonomías y que son los más atrasados en España, al menos en algunas materias, es acusar a los niños andaluces de ese retraso, es insultar a los andaluces, es ir en contra de Andalucía. Cuando en realidad los culpables tanto en un caso como en otro son los políticos, los que quitan o ponen más o menos recursos para que sucedan estas cosas. En una palabra, son los políticos y no el pueblo los que crean las condiciones para que surjan estos y otros problemas. Además, tanto en un sitio como en otro (Cataluña y Andalucía), están gobernando los mismos desde el inicio de lo que ellos llaman democracia. Alguna responsabilidad tendrán.
Cuando hay algo que funciona bien, ya sea en la gestión pública o en la civil, los políticos en seguida intentan apuntarse el tanto, airean todo lo que pueden cualquier logro de la sociedad y aunque ellos no hayan intervenido en nada, lo exponen como si fueran ellos los verdaderos protagonistas, que han dado lugar con sus políticas a conseguir ese logro que lo consideran suyo. Cuando algo va mal o crea problemas en la sociedad, los políticos intentan acallarlo, ocultarlo no quieren que se hable de ello y lejos de reconocer sus errores y rectificar, se empecinan en sus malas actuaciones, cargando contra quien lo denuncia y lo expone a la luz pública, acusándolo de insultar o de ir en contra del pueblo al que siempre ponen de pantalla, cuando son ellos.

domingo, 4 de noviembre de 2018

Serenar el debate.


Las terminales mediáticas de la izquierda andan escandalizadas por la pocilga, según ellos, en que se está convirtiendo la política española. Resulta curioso, chocante y hasta jocoso ver a los mismos personajes que se rasgaban las vestiduras por cuestiones similares o menores a las que hoy nos ocupan, tratando ahora de disculpar de todo y por todo a los ministros «bonitos» de Sánchez, que no del PSOE. Es probable que en algunos casos no les falte razón, pero no emplearon la misma vara de medir cuando acosaban a los ministros de Rajoy. La coherencia sigue siendo un valor en política, y también en el periodismo. Sería bueno que ellos contribuyesen también a serenar este país y a sus voceros, e invitasen a reflexionar acerca de cómo se arrasan honores, presunciones de inocencia y reputaciones, en muchas ocasiones en nombre de una falsa libertad de expresión. Igualmente, habría que recordarles a Sánchez, sus socios y sus corifeos mediáticos que fueron ellos quienes dejaron el nivel del debate público donde está. Y ahora nos encontramos con una opinión pública híper susceptible y exigente, junto a la clase política más mediocre desde 1977.

sábado, 3 de noviembre de 2018

Auschwitz "por Alfonso USSÍA."



 Estos derrochadores y mentirosos majaderos han tenido la ocurrencia de comparar el Valle de los Caídos con Auschwitz. No han reparado en Treblinka, ni en Mathaussen, ni en Birkenau, ni en los campos de concentración comunistas en la URSS. Ellos se dejan llevar por los folletos, y los turistas visitan Auschwitz con más frecuencia que otros lugares del horror y el terror de la inhumanidad, por ser el campo de exterminio mejor conservado y expuesto para comprender el nivel de bestialidad que puede desarrollar el bípedo racional. En el Valle de los Caídos no se percibe ni un latido de espanto. Se trata de un monumento, una basílica católica levantada en homenaje de los que cayeron en los dos bandos de los frentes de la Guerra Civil española. Es tumba de soldados, vencedores y vencidos, no de civiles torturados por el racismo criminal y supremacista.
 Lo más parecido a Auschwitz en España son las checas de Madrid, desde la de San Antón a la de Bellas Artes, que tanto visitaba –la segunda– el excepcional poeta del Puerto de Santa María Rafael Alberti.
 De ellas partían diariamente los camiones de la muerte, con padres e hijos abrazados hacia el sacrificio. Y el Himmler español, Santiago Carrillo, responsable de más de seis mil tumbas adelantadas a la naturaleza, es hoy considerado por la izquierda española un individuo ejemplar. Como la burra de La Pasionaria, tan extraordinariamente retratada en las Memorias del Campesino.
 La checa de tortura de Bellas Artes se hallaba en los sótanos del Círculo, pero mantenía su vida social. Su bar era frecuentado por falsos revolucionarios con el mono impoluto. El mono que nunca se acostó sobre la tierra en una trinchera del frente. El mono de Alberti o el de Pepe Bergamín, los monos más planchados de la Generación del 27. De los sótanos del horror a la copita en la barra.
 Establecer comparaciones entre Franco y Hitler es de dementes o impostores. Franco impuso un régimen totalitario y la posguerra fue dura e injusta. De haber ganado el Frente Popular habría sido infinitamente peor, porque los republicanos ya principiaron a asesinar y quemar iglesias, conventos y obras de arte en los inicios de la República, causando un profundo malestar a los incautos intelectuales –Ortega, Marañón y el propio José Antonio–, que confiaron en la pésima experiencia republicana. Los aliados, vencedores de la Segunda Guerra Mundial, no fueron misericordiosos con los vencidos. Y los soviéticos exterminaron a los rusos que no querían ser comunistas.
 Lo que nadie discute, aparte de la aparente mediocridad intelectual de Franco, es que superados los años duros, España creció económicamente, se creó y fortaleció la clase media, se construyeron centenares de miles de viviendas populares subvencionadas, se llevaron a cabo fundamentales obras públicas, se mejoraron las comunicaciones y se instituyó, con muy especial atención de Franco, la Seguridad Social que tanto bien ha hecho a los españoles cotizantes y ahora a los inmigrantes sin papeles, incluido los que atacan a nuestras Fuerzas de Seguridad en las fronteras de Ceuta y Melilla con cal viva mientras Marlasca no quiere enterarse de lo que pasa.
 A Franco lo visitaron dos de los grandes soldados que vencieron a los nazis en la Segunda Guerra Mundial. El general Eisenhower, siendo Presidente de los Estados Unidos de América, y el general De Gaulle, quince días más tarde de abandonar la presidencia de la República francesa.
 –Llevaba treinta años esperando el momento de saludarlo y expresarle mi admiración–, le soltó De Gaulle a un sorprendido general Franco. Y gracias a la visita de Eisenhower, aunque no oficialmente, las Fuerzas Armadas Españolas adquirieron los códigos de la OTAN y se movieron por el mundo, compartiendo ejercicios y maniobras, con los ejércitos de las naciones occidentales. La Historia no se puede resumir en un artículo, pero así fue les parezca bien o mal a los mentirosos y cretinos, recordando a Pirandelllo. Así fue si así os parece. Franco, con España recuperada, no fue atacado por los grandes héroes aliados. Fue visitado y agasajado por ellos.
 Lo de Auschwitz, con toda probabilidad, es otra chorrada de esta gentuza que gobierna sin ganar en las urnas y con el apoyo de la anti-España. Sólo un ignorante, un majadero o un impostor puede tener semejante ocurrencia.