lunes, 18 de mayo de 2020

Las doce letras que han cambiado la historia en el siglo XXI.


Comencemos diciendo que, la hipótesis que voy a exponer a continuación, no está confirmada al cien por cien, pero la fuente se encuentra en un artículo científico próximo a publicar.

Bibliografía: ¿Por qué el coronavirus se propaga tan fácilmente entre las personas?

Las doce letras que cambiaron el mundo

¿Por qué la Covid-19 puede llegar a ser mortal en unas personas y en otras no causar síntomas?

Todos los seres vivos, incluido el que nos tiene en arresto domiciliario, son simplemente "información". Información para construir un ser idéntico al ser vivo que porta ese libro de instrucciones. Los coronavirus no son una excepción. Esta información está escrita en un código genético formado por cuatro letras con las que se identifican cuatro moléculas orgánicas llamadas: "Adenina", "Uracilo", "Guanina" y "Citosina". Estas letras se agrupan de tres en tres e informan a una máquina, llamada ribosoma, de la construcción y ensamblaje de 20 tipos aminoácidos distintos. Los aminoácidos son las piezas de LEGO necesarias que, una vez ensambladas, forman cualquier ser vivo.

En el caso del COVID la información, o libro de instrucciones, está escrita en un pequeño cuaderno que contiene alrededor de 30.000 letras. Las instrucciones que verdaderamente nos importan son las que le permite penetrar en una célula, secuestrar la máquina fotocopiadora (ribosoma) y hacer miles de copias de sí mismo.

La principal arma de cualquier virus, como la de cualquier ladrón, es la posesión de una llave que le permita entrar en las células de otros seres vivos para replicarse. Los investigadores han descubierto que la llave que utiliza el COVID es un texto de 4000 letras que diseña la "espícula" o llave con la que violar a las células. 

La espícula (S) es como una llave con dos partes. La primera se une a la cerradura: el receptor ACE2 de la célula humana. La segunda parte de la llave se encarga de la fusión de la membrana del virus y de la membrana de la célula para verter en su interior las 30.000 letras de su pequeño cuaderno (genoma). La gran novedad del COVID, respecto a otros coronavirus, es la aparición de 12 letras extras insertadas en su genoma. Los expertos (hipótesis) señalan a esta brevísima secuencia como principal culpable de su contagiosidad y virulencia.

Para acabar la invasión, el coronavirus necesita desprenderse de la llave e iniciar su ataque inmisericorde. Esto último lo consigue por medio de unas "tijeras" presentes solo en algunas células, las enzimas TMPRSS2 y las catepsinas, pero esas 12 letras le permite que otro tipo de tijera llamado "furina" pueda también realizar ese corte y comenzar invasión de la célula.
La furina, a diferencia de los otros dos tipos de tijeras, es una enzima que está presente en casi todas las células humanas. Esta es la hipótesis que puede explicar su alta transmisibilidad y virulencia.

“Creemos que esta inserción [de las 12 letras] permite que el virus entre en una mayor variedad de células. Esto, probablemente, favorece la diseminación del virus en los pacientes infectados y, por lo tanto, probablemente es clave para el desarrollo de la enfermedad”, señala el virólogo francés Etienne Decroly, de la Universidad de Aix-Marsella.
La furina se conoce solo desde 1990, pero tiene un papel fundamental en el cuerpo humano. Sus tijeretazos activan los precursores de muchas de las proteínas que llevan a cabo las labores básicas para la vida. Es una enzima esencial para el coronavirus, pero también para la persona. “Inhibir la furina generaría efectos tóxicos en las células. Podría ser un blanco para medicamentos contra la covid-19, pero no parece el más ideal”, reflexiona el virólogo colombiano Javier Jaimes, cuyo grupo en la Universidad de Cornell (EE UU) busca un talón de Aquiles del covid-19 para atacarlo con fármacos.

Por último hay que recordar que los virus están mutando todo el tiempo, ya que la fotocopiadora celular (ribosomas) comete pequeños errores al replicar el manual de instrucciones. Solo una persona infectada puede contener hasta un billón de estas partículas virales. Si ponemos a miles de billones de monos a teclear en máquinas de escribir es posible que al cabo de un cierto de tiempo podamos leer: "En un lugar de la Mancha..."
“Nunca hay que subestimar la capacidad de un ser vivo para adaptarse".