martes, 14 de septiembre de 2021

¿Son las radiaciones electromagnéticas nocivas para el organismo?


 


Pues parece ser que si, al menos eso se desprende de numerosos estudios epidemiológicos independientes y evidencias científicas, pulsar aquí, que establecen una evidente conexión entre los campos electromagnéticos del cáncer y otras enfermedades. Y teniendo en cuenta que toda la población está cada vez más expuesta a radiaciones electromagnéticas ya sean de baja o alta frecuencia o ambas a la vez, y que ninguna de ellas es inocua para el organismo humano, sería bueno que alguien con poder, responsabilidad y conocimiento como debería de ser (gobiernos, OMS, la ciencia, etc.) dijeran algo al respecto pues está en juego la salud de toda la población y sin embargo ni unos, ni otros dicen nada sobre esto, mas bien lo silencian. Las promotoras del problema se limitan a seguir afirmando que las radiaciones electromagnéticas son inocuas para el organismo humano y que no es posible probar que exista riesgo sobre la salud sobre la exposición a campos electromagnéticos, pero no son capaces de demostrarlo, y lo que sí hacen es desacreditar y desprestigiar a todos los estudios y personas que muestran datos e investigaciones que dicen todo lo contrario.

Según el libro "La enfermedad silenciada" de Raúl de la Rosa, pulsa aquí, la exposición a campos electromagnéticos de baja y alta frecuencia produce una disminución de la hormona de melatonina, lo que se relaciona con el crecimiento tumoral provocando un aumento del riesgo de padecer cáncer, pues entre otras cosas la disminución de la melatonina frena el crecimiento de las células tumorales, la aparición del insomnio, la fatiga crónica, el alzhéimer, la osteoporosis y trastornos emocionales. Las personas con un sistema inmunológico deprimido (enfermos, ancianos, .......) o en desarrollo (niños) son especialmente sensibles a los campos electromagnéticos  y por lo tanto los que más pueden desarrollar trastornos orgánicos.

Cuando la información, la intervención de algunos científicos o expertos en la materia, para velar por su propia salud y por la de todos los ciudadanos, están en contra de las grandes empresas multinacionales, ósea, en contra de los intereses de las elites del poder mundial, todo se silencia  y ni la OMS, ni la ciencia oficial, ni los gobiernos, informan a la población, como es su obligación, siquiera para saber de dónde pueden venir algunos de sus trastornos y enfermedades que en la mayoría o totalidad de los casos, por ser una causa silenciosa, la que puede originar el problema; ni los médicos y mucho menos los pacientes, saben de dónde puede venir el origen de sus males para remediarlo.

Está claro y parece evidente que cuando hay grandes intereses económicos por medio, los efectos sobre la salud pasan a un segundo plano, como en este caso parece con las radiaciones electromagnéticas especialmente con las últimas tecnologías, móviles, wifi, altas frecuencias 2G, 3G, 4G y ahora 5G que, por cierto en algunos países como Suiza, pulsar aquí, se detuvo o ralentizo su implantación hasta comprobar que no son nocivas para el hombre, aunque parece que al final claudicaron, por las grandes presiones e interés que sin duda hay por medio.

Tenemos que tener claro que la salud de los ciudadanos no es la prioridad de ningún gobierno, digan lo que digan, los medios o la ciencia oficial al servicio del poder, sino más bien su prioridad, es el control (de los ciudadanos), los intereses económicos y el poder. Por tanto, somos nosotros los propios ciudadanos los que tenemos que velar por nuestra salud, evitando en lo posible todo tipo de radiación electromagnética ya sea dentro o fuera de nuestra propia casa, con el fin de proteger nuestro organismo de posibles enfermedades como el cáncer (leucemia) y otras trastornos y enfermedades que nos pueden aparecer sin saber cómo, dónde, ni cuándo la hemos adquirido.