martes, 31 de marzo de 2020

Un cataclismo previsto.


El día, 23 de marzo, Juan Luis Cebrián en el diario EL PAÍS, publica un artículo que titula "Un cataclismo previsto", en el que se explaya en unas consideraciones más que interesantes, de entre ellas me permito transcribir algunos párrafos:

Los llantos de cocodrilo de tantos gobernantes, en el sentido de que nadie podía haber imaginado una cosa así, no tienen por lo mismo ningún sentido.    No solo hubo quienes lo imaginaron: lo previeron, y advirtieron seriamente al respecto.    Ha habido sin ninguna duda una negligencia por parte de los diversos ministros de Sanidad y sus jefes, y en Francia tres médicos han presentado ya una querella contra el Gobierno por ese motivo.    La consecuencia es que la mayoría de las naciones occidentales están hoy desbordadas en sus capacidades para luchar contra la epidemia.    Se ha reaccionado tarde y mal.    Faltan camas hospitalarias, falta personal médico, faltan respiradores, y falta también transparencia en la información oficial.    En nuestro caso los periodistas tienen incluso que soportar que sus preguntas al poder sean filtradas por el secretario de Comunicación de La Moncloa.

El 24 de febrero la OMS declaró oficialmente la probabilidad de que nos encontráramos ante una pandemia.    Pese a ello y a conocer la magnitud de la amenaza, ya hecha realidad con toda crudeza en varios países, apenas se tomaron medidas en la mayoría de los potenciales escenarios de propagación del virus.    En nuestro caso se alentó la asistencia a gigantescas manifestaciones, se sugirió durante días la oportunidad de mantener masivas fiestas populares, no se arbitró financiación urgente para la investigación, se minimizó la amenaza por parte de las autoridades, e incluso el funcionario todavía hoy al frente de las recomendaciones científicas osó decir entre sonrisas que no había un riesgo poblacional.
No es momento de abrir un debate sobre el tema, pero es lícito suponer que además de las responsabilidades políticas los ciudadanos, que ofrecen a diario un ejemplo formidable de solidaridad en medio del sufrimiento generalizado, tendrán derecho a demandar reparación legal si hay negligencia culpable.    Cunden a este respecto las dudas sobre la constitucionalidad en el ejercicio del estado de alarma.    Se han suspendido en la práctica, aunque el decreto no lo establezca así, dos derechos fundamentales, el de libre circulación y el de reunión.    No se discute el contenido de las medidas, del todo necesarias, sino la decisión de no declarar el estado de excepción que sí cubriría sin duda alguna dichos extremos, como también la movilización del Ejército.    La impresión dominante es que el Gobierno es prisionero en sus decisiones de los pactos con sus socios de Podemos y los independentistas catalanes y vascos.    En una palabra, la conveniencia política prima, incluso en ocasiones tan graves como esta, sobre la protección de la ciudadanía.

No lo digo yo en un ataque mental de "trifachito", no, lo publica EL PAÍS, órgano oficial y oficioso de la izquierda española durante décadas, y lo seguirá siendo, con lo cual solo me queda, como debe ser, dejar constancia referencial del texto completo del artículo y aquí paz y después gloria.


lunes, 30 de marzo de 2020

Apreciaciones sobre el fiasco de la compra de test rápidos.


Voy a hacer una apreciación acerca de los test fallidos que ha comprado este gobierno de mamarrachos.

En España hay dos laboratorios de test PCR:   Certest una empresa de Zaragoza, y Genomica, empresa gallega, filial de Pharma Mar.

 Son test que tienen un 99% de certeza; Incluso los de Genomica pueden detectarlo sin que el individuo presente síntomas.

Ambas han conseguido hace un mes la certificación "CE". (Comunidad Europea) No "C E" , que significa (CHINA EXPORT).

En 4 horas se obtiene el resultado.

Ambas manifestaron hace 15 días que están dispuestas para trabajar las 24 horas del día para suministrar los pedidos que hiciera falta. Incluso contratar más personal y más maquinaria.

Pues bien,  este gobierno inepto, irresponsable y sectaristas decidieron comprar a una empresa fantasma china los test rápidos.

No se ha oído casi nada de Certest ni de Genomica.....

Quizá el motivo sea que la CEO ( directora) de Genomica se llama Rosario Cospedal.

Si, la hermana de María Dolores Cospedal.

 Son  unos sectarios mal nacidos. Les importa un cojón el ciudadano.
Lo que se malgaste en esos putos test rápidos se lo ahorrarán en pensiones.

Además, la empresa española habló con el gobierno y les dijo que ellos tenían capacidad para fabricar esos test; que otros gobiernos les estaban queriendo contratar toda su producción; que se ofrecía a que España estuviera por delante de ningún otro país, pero que si no los contrataban aceptarían las ofertas de otros gobiernos. No se molestaron en contestarla.

España no se merece un gobierno sectario como este que tiene pinta de que ha permitido que alguien cobre comisiones.

Si no es el momento de que esto se sepa, ¿cuándo sería entonces el momento idóneo? ¿en mayo, en junio?......cuando haya  10.000, 20.000 muertos?

domingo, 29 de marzo de 2020

¿“La epidemia de coronavirus era evitable”?


Saber si se podía o no haber controlado con más eficacia la propagación del coronavirus en España puede que ahora no solucione nada, como no ha solucionado nada el saber otras muchas cosas de las actuaciones políticas que han afectado y afectan directamente a la sociedad, porque en mi opinión, esta sociedad sigue con los ojos cerrados y muchas veces con miedo abrirlos porque no quiere ver la realidad.

Este Gobierno por intereses o por ignorancia nos engañó una vez más, diciéndonos que esto era poco más que una gripe. Y está más que claro que no actuó como debería de haberlo hecho para proteger a los ciudadanos de esta pandemia y de sus consecuencias que son muchas y muy negativas para toda España. Sin duda esto se lo debemos, en su mayor parte, al gobierno progresista que tenemos. Que además sabía desde el 30 de enero la letalidad del coronavirus y no hizo nada