viernes, 25 de junio de 2021

“Felipe VI cumple escrupulosamente sus deberes constitucionales”.


 


Ese es el mantra que repiten en la Casa del Rey cada vez que se pregunta por las polémicas declaraciones de la presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso en la manifestación del pasado domingo en Colón, en las que sugirió que el jefe del Estado podría no firmar los indultos a los condenados por el procés.

Ayuso se preguntó en voz alta: “¿Qué va a hacer el Rey de España, va a firmar esos indultos? ¿Le van a hacer cómplice de esto?”. El artículo 62 de la Constitución responde a la pregunta de Ayuso y niega al Rey de España ninguna capacidad sobre las medidas de gracia que concede el Gobierno previa aprobación por el Consejo de Ministros: “Corresponde al Rey ejercer el derecho de gracia con arreglo a la ley, que no podrá autorizar indultos generales”. La Ley del Indulto establece con claridad que le corresponde al Gobierno la concesión de las medidas de gracia.

Cuando la Casa del Rey subraya que Felipe VI cumple escrupulosamente sus deberes constitucionales alude precisamente a su obligación legal y constitucional de firmar los indultos que aprueba el Gobierno de la nación.

Ósea que el rey, el máximo representante del Estado, cumple escrupulosamente sus deberes constitucionales firmando todo lo que le pongan los gobiernos de turno encima de la mesa, aunque lo que le pongan a firmar sea una traición al pueblo, a la nación y al propio Estado. La cuestión es seguir viviendo en un mundo de ensueños, al margen de la vida real y sin problemas económicos de ningún tipo no solamente para él sino también para toda su familia y descendencia. Pues estamos apañados así el más tonto del pueblo puede ser un buen jefe del Estado.

No me había yo nunca planteado cual era la labor del rey pero si las funciones son viajar donde le envíe el gobierno y firmar lo que le ponga en firma el gobierno, creo que sobra la corona porque para eso podemos poner un robot y lo haría igual y además mas barato por que la casa real nos sale por 8,4 millones de euros anuales, que no es moco de pavo.