lunes, 21 de enero de 2019

Contaminación.


 El diesel no contamina más: por qué todos los sectores del automóvil se han movilizado.
En los primeros meses tras el aterrizaje de Zapatero en 2004, ese “ocurrente” gobierno decidió que había que pinchar la “burbuja inmobiliaria”, acelerando la llegada de la crisis y agravándola en un país como España, donde el ladrillo (y todo lo que el ladrillo-ladrillo arrastra) era uno de las principales, si no el principal, en ciertas partes al menos, motor de la economía.
Ahora,  a los nuevos ocurrentes zetapedrinos, se les ha encendido, activada por algún burócrata europeo y “pasando” olímpicamente de investigadores, ingenieros y fabricantes, la bombilla de lo moderno que sería cargarse el diesel por el artículo 21 y de la noche a la mañana. La misma estrechez intelectual (o soberbia política) que llevó a Zapatero a la ilusa idea de crear prematuramente nuevas energías renovables por decreto y vía subvenciones, haciendo caso omiso de recomendaciones que alertaban de la nula competitividad de esas energías en aquel momento y dando paso al agujero en la tarifa que pagaremos durante años en el recibo de la luz.
Probablemente queda poco tiempo para volver a ver negros nubarrones en la economía del país, empujados además por el viento de las subidas de impuestos que vienen “porque las hemos acordado con Podemos”.