viernes, 24 de abril de 2020

"Al loro”


No es la misma crisis la que sufre alguien que perdió a un ser querido o le tiene entre la vida y la muerte, que la de aquel que afortunadamente puede contestar ‘todos bien, gracias’.

No la vive igual alguien con el sueldo asegurado que el dueño de un bar o un asalariado encorbatado a un ERTE. No es lo mismo para los que tenemos un plato caliente cada día, que para los muchos que de una situación idéntica han pasado en semanas a mendigar. Para unos el coronavirus existe solo cuando apetece poner la tele y para otros, en cambio, es la guillotina que vislumbran desde hace un mes.

Pido perdón porque creí en la magia de los balcones, me dejé llevar por la música y por el ya habrá tiempo para la crítica. Me tragué la propaganda de ‘este virus lo paramos unidos’ , ‘un día más un día menos’ o el porqué ‘todo va a salir bien’ y llegué incluso a olvidarme de los muertos. Caí en que el uno más uno suman... pero hasta 100, y después solo vi números que se agolpaban cada día en el telediario como fichas de dominó, sin pensar que detrás de cada uno había una historia, una cara, un adiós.

Pido perdón porque aplaudí a quien alegra las calles a las siete con la música y me olvidé de quien tiene un familiar enfermo en el piso de enfrente. Me olvidé de los muertos por la publicidad del olvido. Me dejé llevar por la 1, donde siempre hay entierros y muertos en Nueva York, y en España solo solidaridad y amor.

Aplaudo aplaudir, mantener la moral, pero llevamos 20.000 fallecidos oficiales, de ellos 271 solo en Salamanca: el 11-M fueron 193 y se conmocionó un país y el 11-S quedaron sepultados 2.993 y se paró el mundo. En 2019 fallecieron en España 1.098 personas en accidentes de tráfico y lloramos, con razón, por cada uno. Y ahora, con al menos 20 veces más muertos en esta masacre, no existe ni el respeto de las banderas a media asta por parte del Gobierno. Son muertos sin despedida y familias sin duelo. Y aquí no es cuestión de ver la crisis de una manera o de otra, es cuestión de humanidad y de no dejarnos manipular por una supuesta situación idílica sensiblera con la que el Gobierno pretende adormilarnos con el objetivo egoísta de seguir en el poder.

Decía Igea que cuando acabe esto habrá que reflexionar sobre el funcionamiento de la administración, desde el Gobierno hasta ayuntamientos y diputaciones. También de la Junta. Los responsables de la gestión son las administraciones y nunca, en ningún caso, la oposición, como nos quiere hacer creer el Gobierno de España cuando carga contra PP y Vox.

Semejante número de muertos no puede implicar nunca una gestión eficiente y mientras que ningún presidente autonómico ha presumido del trabajo, Pedro Sánchez, que por cargo es el principal responsable, ha tenido la desvergüenza de situar su gestión como modelo en Europa.

Es una realidad incuestionable que se puso en marcha tarde. Decretó el estado de alerta cuando ya había al menos 121 muertos y 4.300 contagiados. Portugal, a cuyo Gobierno (socialista) no critica la oposición -¿cómo lo va a hacer si va muy bien?- lo decretó con 300 infectados y ningún fallecido. Alemania abre los colegios en mayo y España está por encima de las 500 muertes diarias reconocidas y subiendo, con un sistema de contabilizar fallecidos sin validez.

 Sanidad centralizó las compras de equipos pese a no disponer de infraestructura y cuando se lanzó, tarde, encontró ya la competencia feroz del resto de países. 

Así mandó a la “guerra” diaria sin protección a miles de personas. Y no hay fotos de ataúdes porque el Gobierno prohíbe mostrarlas ahora que la libertad de expresión acaba donde dicen Sánchez e Iglesias, que han regalado 15 millones a televisiones privadas para ponerles mordaza. Y sigue sin haber pruebas para todos, ni mascarillas.

 Y aún con este bagaje, el presidente, a diferencia del francés, huye de la autocrítica y de la corbata negra. Y Pablo Iglesias presume sin rubor de jardín para el confinamiento, igual que Chávez lo hacía de mansión cuando su pueblo se moría de hambre.

Hay dos visiones de una realidad, una España condescendiente, que solo quiere buenas noticias y otra molesta, triste, que se siente ninguneada y mal gobernada. Y no olvidemos que la barrera entre una y otra a veces solo está en no poder pronunciar ese ‘todos bien, gracias’.


jueves, 23 de abril de 2020

La mafia de las televisiones subvencionadas.


Según vemos España tiene (a día de hoy) la macabra plusmarca mundial de fallecidos por 100.000 habitantes, ¿por qué?

Mientras tanto, las tv. recientemente "optimizadas" económicamente por el Gobierno, pueden seguir dando imágenes de personal sanitario aplaudiendo a personas dadas de alta después de padecer el virus, aplausos desde los balcones, etc., etc., que por cierto, no digo que eso esté mal, lógicamente se trata de inyectar un cierto optimismo entre la población, bien, está bien, lo que me atrevo a decir es que la realidad es tristemente otra, sería lo justo mostrar ambas, la solidaria y optimista ... ... y la real.

Evidentemente las cifras que nos ocupan son escalofriantes, y no son para aplaudirlas. Ninguno de los presentes se pregunta que siendo este Gobierno “social comunista” tan sibilino, tan mentiroso y manipulador con las cifras, resulte que sea tan inútil que manejando y manipulando las cifras, como nos demuestra día a día que rastreramente las manipula, ni siquiera sepa manipularlas con maestría, ¿¿cómo para disimular ser los campeones mundiales y recordmans de muertes por cada 100000 habitantes?? ¡Que inútiles!

¿Nadie se plantea que sean otros los estados que manipulan sus cifras y puedan no ser tan honestos como lo somos los españoles por Quijotes? Es evidente que China ha manipulado sus cifras y parte de la catastrófica Pandemia tiene su origen en las cifras con la que ha estado informando a la OMS, y está haciendo recomendaciones a los Estados. ¿No pudiera ser que otros estén siguiendo sus pasos de ocultamiento?

Y en ese caso, si al final se verificase que son otros los manipuladores y no nuestro Gobierno, vamos a ser capaces de creer de verdad que nuestras cifras no estaban manipuladas (puede que si erróneas),  y le vamos a reconocer en un futuro a nuestros gobernantes,  ¿que toda la mierda que se está vertiendo sobre ellos ahora era injustificada o vamos a buscar algún otro justificante para seguir negando la mayor?

Hablo de nosotros, los simples mortales que escribimos en estos blogs. Los superpoliticos de la oposición con megamaster regalados y superexpertos en pandemias de todo tipo, y que su última pregunta, antes de decretarse el Estado de Alarma, en la sesión de control al Gobierno fue sobre Venezuela y su régimen opresor,  esos sé que no. Y menos los que han vivido toda su vida política del "régimen" actual y que tanto vituperan las autonomías. Pero sería bueno que nosotros hiciésemos una reflexión interna y pensar si seríamos capaces de reconocer nuestro error.

Ahí lo dejo.

Y todo esto sin entrar a valorar la actuación de TODAS las Comunidades Autónomas en el Sistema Sanitario(inversiones, camas, Ucis, personal sanitario, compras y gestión), que supongo que algo de pecho tendrían que sacar y repartirse un poco la responsabilidad de sus muertos.

miércoles, 22 de abril de 2020

¿y si la economía siguiera igual?


Esperando  que sigáis todos bien incluida vuestras familias, os paso estas elucubraciones.

¿Y si hiciéramos que la economía continuase igual?

 Como el dinero es algo que nos hemos inventado, y tiene 4 funciones básicas como medio de pago, depósito de valor, unidad de cuenta y patrón de pagos diferidos, nos centramos  en la primera como medio de pago o cambio  bajo la condición  de que sería unos pocos meses  en los que implementaríamos  esta solución:

Con  la idea de la desmaterialización de la economía, cosa que ya pasa, pues hay compañías de transportes como Uber  que no tiene ninguna materia, ningún coche, airbnb, ningún hotel etc.

De esa manera si uno recibe su sueldo, lo único que tendría que hacer  es gastárselo, por ejemplo se programa un viaje  a Cáceres, llamaría al hotel  y reservaría una habitación que costaría   300 euros que le traspasaría a la cuenta del hotel y le advertiría que como esta en cuarentena, no  va a ir. El hotelero  llamaría a sus empleados para que la habitación estuviera lista  para ese día y le pasaría la misma cantidad de dinero que ahora le está pasando pero en realidad ni en  conserjería, ni en limpieza no iría nadie por estar en cuarentena, pero recibiría  su sueldo.

 Seria todo virtual en esa  parte desmaterializada, pero  en su relación con la economía productiva o material seguiría igual, de tal modo que  el conserje iría a comprar  a la tienda de alimentación y se llevaría productos físicos y pagaría  su importe real en euros.

Todos tendrían su mismo sueldo y su mismo negocio, pero habría más producción de servicios y virtualidad, y con la condición de que nadie rompiese la cadena, es más si antes había alguien que ahorrase ahora no, tendría la obligación de gastárselo todo, pues tiene todo el tiempo para hacerlo.

Técnicamente es posible hacerlo gracias a la aparición de tecnologías como el blockchain, que dan confianza, nadie puede engañar, pues se pueden realizar unos contratos inteligentes por software, de tal manera que cuando se produzca una condición automáticamente  genera un resultado. Es decir si alguien se ha gastado todo el sueldo a través de los pequeños pagos contabilizados por esa tecnología, sin que haya nadie que lo vigile, a los 30 días  recibiría su sueldo. No tendría ningún miedo en perderlo si se lo gasta todo. No podría dedicarse a comprar por entero y acumular bienes materiales, pues el programa  de alguna forma se lo impediría. Es más, hasta podría relanzarse la economía. El movimiento del dinero  de la economía de bienes y servicios seguiría lo mismo lo único que hay servicios virtuales y no se harían por la cuarentena.

Tendría el inconveniente de que sería necesario contabilizar las cuentas y habría mucha gente que no quieren que así sea, no importa, para efectuar  las transacciones, se pueden habilitar cuentas nuevas y separadas de las existentes, y en vez de dinero funcionar con token, por ejemplo para evitar líos la conversión sería  1 token-corona equivaldría a 1 euro. De tal forma que cuando acabase este periodo automáticamente habría una transferencia a las cuentas existentes y se deshace el cambio automáticamente, pues toda esta tecnología puede funcionar sin presencia humana.

Y la economía seguiría su curso, sería  una ficción que nos hemos inventado, como en su día nos inventamos el dinero, y nos serviría para funcionar durante la emergencia y el confinamiento, y que tendría una gran  utilidad, pues que mayor utilidad  que salvar vidas y no propagar y vencer al virus. Aparte de las añadidas de eliminar el temor al futuro, a perder el trabajo, a bajar la cancela del negocio, o aplicar ertes y cerrar empresas.

No podemos olvidar que hay tonterías que hacemos sin sentido en la  economía real cuando por ejemplo, uno llama a alguien para hacer un hoyo por si encuentra un tesoro  y luego  lo vuelve a tapar otro, resulta que los que lo han trabajado  ganan dinero ,y además  si lo declaran en hacienda ,  la economía lo cuenta positivamente pues se ha incrementado el  PIB  ,pero  realmente  no se ha hecho nada, sino simplemente una circulación del dinero.

Dejo esa idea para  ver si es posible, por si alguien le quiere dar una vuelta ahora que tiene  tiempo ,o alguno que se haya especializado en economía  ,que vaya más allá del sota, caballo y rey que se da en las facultades de economía bajo las teorías clásicas, que funcionan con el principio de ceteris paribus ,escoger una variable y mantener el resto  constantes, cosa que  apenas se da  en la vida real ,nos pudiera alumbrar  o ¿quizás esta idea  fuese un disparate  producto del confinamiento?.