domingo, 6 de marzo de 2016

¡HA HABLADO PITAGORÍN!


Iñigo Errejón ha propuesto celebrar la Fiesta Nacional el 19 de marzo, día de la proclamación de la Constitución de Cádiz. En su opinión, “sería una fecha que uniría a todos”.
Sin duda, Pitagorín no se ha leído la Constitución de 1.812. Es la única explicación medianamente lógica, dadas sus creencias tanto políticas como religiosas.
Vamos a ver algunos artículos de la misma:
Art. 6º. El amor a la Patria es una de las principales obligaciones de todos los españoles, y asimismo el ser justos y benéficos.
Art. 7º. Todo español está obligado a ser fiel a la Constitución, obedecer las leyes y respetar a las autoridades establecidas.
Art. 9º. Está asimismo obligado todo español a defender a la Patria con las armas cuando sea llamado por la ley.
Art. 12. La religión de la Nación española es y será perpetuamente la católica, apostólica, romana, única verdadera. La Nación la protege por leyes sabias y justas, y prohíbe el ejercicio de cualquiera otra.
Art. 20. Para que el extranjero pueda obtener de las Cortes esta carta (nacionalidad), deberá estar casado con española, y haber traído o fijado en las Españas alguna invención o industria apreciable, o adquirido bienes raíces por los que pague una contribución directa, o estableciéndose en el comercio con un capital propio o considerable a juicio de las mismas Cortes, o hecho servicios señalados en bien y defensa de la Nación.
Art. 168. La persona del Rey es sagrada e inviolable, y no está sujeta a responsabilidad.
Art. 169. El Rey tendrá el tratamiento de Majestad Católica.
Art. 170. La potestad de hacer ejecutar las leyes reside exclusivamente en el Rey, y su autoridad se extiende a todo cuanto conduce a la conservación del orden público en lo interior, y a la seguridad del Estado en lo exterior, conforme a la Constitución y a las leyes.
Art. 174. El Reino de las Españas es indivisible, y sólo se sucederá en el trono perpetuamente desde la promulgación de la Constitución por el orden regular de primogenitura y representación entre los descendientes legítimos, varones y hembras, de las líneas que se expresarán.
Art. 356. Habrá una fuerza militar nacional permanente, de tierra y de mar, para la defensa exterior del Estado y la conservación del orden interior.
Salta a la vista que todos estos artículos de la Constitución de 1.812 están recogidos, al pie de la letra, en el programa de Podemos. ¿O no? .


viernes, 4 de marzo de 2016

Postureo.


¿Por qué se reunieron, si sabían que no iban a acordar nada?, se preguntan millones de españoles tras el encuentro Rajoy-Sánchez. Los tertulianos llaman «postureo» a lo que antes se llamaba paripé, mucho más sonoro y elegante. Pero fue más que eso: a Rajoy le interesaba demostrar que está dispuesto a entenderse con Sánchez y a Sánchez le interesaba demostrar que con Rajoy ni a rastras. Cumplido ese trámite, cada uno a lo suyo: Sánchez a montar su gobierno «progresista» y Rajoy a demostrar que tal gobierno es un bluff, para presentarse él luego. Se aceptan apuestas y aprovecho la pausa para mostrar mi disconformidad con la teoría de que Rajoy debe dimitir por su bien, el de su partido y el de España. Un día tendrá que hacerlo, pero cuando haya pasado el momento crítico que atravesamos. Hoy, no, por tres razones:
-Porque no veo en el PP a nadie, hombre o mujer, con su sangre fría, su capacidad de resistencia y su visión más allá del momento presente.
-Porque hacerlo ahora se tomaría como una huida, o derrota, no sólo de él, sino de su política, y un triunfo de los que quieren derribarle.
-Porque ello nos llevaría ipso facto al «gobierno de progreso» que Sánchez e Iglesias preparan: acabar con lo que llaman «austericidio», revertir todas las reformas que ha hecho el PP, dar por finiquitada la Transición e iniciar una nueva etapa que poco tendría que ver con la anterior y sí mucho con lo que estamos viviendo en las ciudades regidas por coaliciones coloridas e ineficaces ante los grandes problemas internos y externos que tiene nuestro país.
Y si queremos un adelanto de lo que nos espera, basta ver las imágenes de las calles de Atenas, donde se enfrentan campesinos y policías por los recortes que el Gobierno Tsipras ha tenido que hacer tras meterse donde le cupieran sus planes progresistas. O, sin ir tan lejos, recordar lo que hizo Zapatero cuando los auténticos centros del poder y del dinero le llamaron al orden. Con el añadido de que nosotros tenemos no sólo un problema económico, sino también uno territorial, que Iglesias pretende arreglar dando vía libre al «derecho a decidir» y Sánchez regresando al federalismo no de la Segunda República, sino de la Primera, aquella en la que Cartagena convirtió los cónsules en embajadores de sus respectivos países, como ya empieza a hacer la Generalitat catalana, algo que ni siquiera quieren mentar.

Es por lo que creo que Rajoy hace bien en mantenerse en el Gobierno, por provisional que sea, hasta que se aclare quién va a sucederle. Lo que ya no sé es si logrará mantenerse, dada la formidable coalición reunida contra él. De triunfar, los españoles tendremos que aprender lo que es de verdad una «democracia popular» y un «gobierno progresista». Algunos me tacharán de no haber hablado de la corrupción. No es por falta de ganas, sino de espacio. Es un tema tan amplio y grave que necesita un artículo para él solo. Prometido.

jueves, 3 de marzo de 2016

El progreso que solo hacen retroceder.

Ya sé que es una frase hecha, pero, como buenos no creyentes que somos compartiréis conmigo que no gozamos de los derechos y libertades de que disponemos, gracias a Dios, sino al esfuerzo que entre todos se hizo en tiempos pretéritos.   
No hablaba de corrupción, cuando vosotros mis queridos y entrañables compañeros habláis de corrupción suelo callar, quién calla otorga, o si me expreso, mas es para compartir lo que decís que para rebatirlo, aunque en cuestión de corrupción y por enésima vez no hay que dejar de considerar que todos los partidos, casi todos, están de barro hasta el cuello.
En ningún momento he establecido comparaciones de donde se puede hacer qué y si hay "bemoles" para hacerlo, elucubraba sobre la manifiesta diferencia de hacer una barbacoa en el jardín de casa o hacerlo en una mezquita, en definitiva, de como un mismo acto según dónde se celebre puede tener, tiene, connotaciones diametralmente opuestas.
Hablaba de la izquierda que conocí y la que estoy conociendo ahora, aunque también debo manifestar que quizá no resulta tan sorprendente a la luz de la deriva que tanto el PSOE como IU tienen en los últimos tiempos.    Porque, que hace el PSOE sosteniendo e IU sosteniendo y jaleando, a los protagonistas de estas actitudes.
De todas maneras y en honor a la verdad, mi verdad, también tengo que considerar que la izquierda que yo conocí en la Barcelona de los años 70, la oposición al franquismo, la que se podía ver en la calle, en las asociaciones vecinales, en los movimientos sociales, en la universidad, etc., no conocí nunca a ningún socialista o al menos que se reclamara tal.
Siempre conocí a comunistas o personas que sin ser tales, se apoyaban organizativamente en el PCE (Partido Comunista de España), debe ser por eso que años después se acuñó la frase de "el PSOE es un partido con 100 años de historia y 40 de vacaciones", y solo empezaron a moverse cuando llovieron millones de marcos provenientes del SPD de Wily Brandt.
Posteriormente y como es sabido y vivido por todos, los socialistas gobernaron razonablemente el país en varias ocasiones, con claro oscuros, con errores y aciertos, aseadamente, lejos del barrizal actual.    De tal manera que no tengo empacho en reconocer que algunos de los avances sociales, desde luego no todos los que se auto atribuyen, fueron propiciados por esos gobiernos.

Hasta que llegados a hoy, se está dispuesto a todo para que a un señor le sonría la historia y pueda ser Presidente.

miércoles, 2 de marzo de 2016

Diez diferencias entre la investidura de Sánchez y la de Aznar


Aunque el PSOE insiste en comparar ambos procesos, son más las disparidades que les separa que las similitudes que les unen.
En ningún otro momento de la democracia, España se ha mantenido tanto tiempo con un Gobierno en funciones como en la actualidad. Si bien es cierto que aún no se han sobrepasado los dos meses que transcurrieron desde las elecciones generales de 1996 y la investidura del expresidente popular José María Aznar, la convocatoria del Pleno de investidura para el próximo día 2 de marzo permitirá superar ese récord. El PSOE intenta señalar precisamente el precedente de 1996 para intentar revestir de normalidad una situación que, simplemente por los plazos, está rompiendo los moldes habituales, pero la situación actual tiene más diferencias que similitudes con aquella. Son las siguientes:
Diez diferencias
1. Esta vez el Rey ha tenido que designar a dos candidatos distintos. En primer lugar escogió a Mariano Rajoy y al declinar éste el encargo, encomendó la formación de gobierno a Pedro Sánchez. En 1996 Don Juan Carlos escogió desde el principio al ganador de las elecciones, José María Aznar.
2. Otra anomalía del proceso político actual es el diferente color político del presidente del Congreso, el socialista Patxi López, y el vencedor de las elecciones, el líder popular. La elección del exlendakari salió adelante gracias al apoyo de Ciudadanos que buscaba precisamente esta diferencia de credo político confiando en que el líder popular lograría formar gobierno.
3. Las negociaciones van a superar en esta ocasión y, probablemente por mucho, el récord anterior de dos meses de plazo. Hasta el 2 de marzo habrán transcurrido dos meses y medio desde las elecciones generales y la marcha de las negociaciones no asegura que Pedro Sánchez tenga apoyos para salir elegido en ese primer debate. Aznar sí lo logró.
4. A dos semanas del debate de investidura de José María Aznar, los apoyos estaban perfilados aunque aún no estaban cerrados los acuerdos. En este momento, los posibles apoyos de Sánchez (Ciudadanos y PNV) no son suficientes para asegurar su investidura y el líder socialista aún no ha decidido en qué partidos (Podemos o PP) va a intentar apoyar su elección en el Congreso.
5. Posible gobierno bicolor. El acuerdo entre PSOE y Ciudadanos daría lugar a un gobierno íntegramente socialista ya que la formación que lidera Albert Rivera no quiere participar en el nuevo ejecutivo, siempre y cuando se abstengan el PP o Podemos. Sin embargo, ambas formaciones insisten en que no facilitarán con su abstención un gobierno socialista. Podemos condiciona su apoyo a entrar en el nuevo gabinete, obteniendo una todopoderosa vicepresidencia y repartiendo proporcionalmente los ministerios. En 1996 el PP llegó a plantear la entrada de CiU en el gobierno, pero cediéndole tan solo un ministerio. CiU declinó la oferta y se negoció sobre un gobierno monocolor del PP.
6. Aznar acudió al Pleno de investidura con un acuerdo de Gobierno bajo el brazo, firmado por escrito por sus socios y no está claro aún que Pedro Sánchez pueda conseguir lo mismo. Fuentes de Ciudadanos, con quien el PSOE está centrando ahora mismo la negociación, explican que las conversaciones entre ambas formaciones «marchan bien» pero ven difícil que pueda cerrarse un acuerdo suficiente para superar el Pleno de investidura el 5 de marzo.
7. Elecciones a la vista. Aunque la posibilidad de repetir los comicios planeó en 1996 tras conocer los resultados, se disipó varias semanas antes de que se celebrara el Pleno de investidura. En esta ocasión, a dos semanas del debate, la posibilidad de repetir las elecciones sigue planeando sobre el panorama político español.
8. Riesgos para la economía. Los inversores internacionales y las grandes empresas españolas no mostraron grandes intranquilidades ante los posibles acuerdos de gobierno que podían establecerse tras las elecciones de 1996. Sin embargo, ya desde el inicio de la campaña electoral, el miedo a un ejecutivo de Podemos o a que el posible gobierno pueda estar condicionado por esta formación está paralizando inversiones extranjeras en nuestro país.
9. Nuevos partidos. Otra característica de este momento es la irrupción de nuevos partidos con gran fuerza en el Congreso, Ciudadanos y Podemos, con los que PSOE y PP nunca antes han negociado y con los que están obligados a negociar. En 1996 todos los partidos venían hablando y entendiéndose, dentro de sus diferencias políticas, desde la Transición.
10. Liderazgo débil del candidato a presidente del Gobierno. En 1996 Aznar contaba con el apoyo sin fisuras del PP y carta blanca para negociar un acuerdo de gobierno. En esta ocasión, el liderazgo de Pedro Sánchez dentro del PSOE está muy cuestionado por los barones socialistas que le han marcado unas claras líneas rojas de cara a la negociación, entre ellas, el veto a aceptar un referéndum en Cataluña como exige el líder de Podemos, Pablo Iglesias.
Y solo dos similitudes
11. La segunda votación para la investidura del candidato socialista Pedro Sánchez tendrá lugar el sábado 5 de marzo. Se celebrará con toda seguridad ante la falta de apoyos para superar la primera votación, el 3 de marzo, con mayoría absoluta. También la primera investidura de Aznar se votó en sábado.

12. El resultado de las elecciones arroja una clara incertidumbre política que, en la práctica, da opciones de gobierno a los candidatos de los dos grandes partidos: Mariano Rajoy, presidente del Gobierno en funciones y vencedor de los comicios, y Pedro Sánchez, líder de la oposición y perdedor de las elecciones. También en 1996 se barajó la posibilidad de que el candidato socialista, Felipe González, entonces presidente del Gobierno en funciones y perdedor de las elecciones alcanzara un pacto de gobierno con otras formaciones, ante la ajustada victoria electoral de Aznar, aunque el político andaluz declinó esta posibilidad.

domingo, 28 de febrero de 2016

Alucinantes declaraciones del Ministro del Interior en funciones.

 D. Jorge Fernández Díaz, Ministro del Interior en funciones ha hecho unas declaraciones en las que viene a quejarse de que coincidan los tiempos judiciales con los tiempos políticos, o sea que, personalmente le llama la atención que, en un momento tan sensible haya una proliferación de iniciativas judiciales.
¿Quizá al Sr. Fernández Díaz le hubiera parecido más conveniente que las dichas iniciativas judiciales se hubieran adelantado a 15 días antes de las últimas elecciones?, ¿que hubiera dicho en tal caso?
Haría bien el Sr. ministro en mirar a su alrededor, por no decir que no le hace falta, tiene a su alcance los informes de la Policía Nacional, la Guardia Civil, del CNI, para estar sobradamente informado del "choriceo" que invade a parte de su partido, solo tiene que estirar la mano.
Dice el interfecto que no cree en las casualidades, nos ha jodido, como que no es ninguna casualidad que por número de delincuentes que pastorean en su partido, una parte, salga a la luz.
Impresentable, que un Ministro del Interior deje caer sospechas de no se sabe que connivencias, sobre la Policía, la Guardia Civil, y demás intervinientes del Estado en la persecución de cualquier actividad delictiva.

Si fuera un digno componente de un gobierno digno, dimitiría dignamente

sábado, 27 de febrero de 2016

Desde que se dejaron seducir por Podemos.

 Tras las municipales y autonómicas, los socialistas no han hecho otra cosa que perjudicarse gratuitamente. Las muchas tonterías que han hecho Pedro Sánchez y sus barones han colocado a aquél en la desairada situación de que, para ser presidente del Gobierno, tendrá que hacer todo lo que le pida Pablo Iglesias, da igual que sea bailar la conga por los pasillos del Congreso que presentarse in puribus a la investidura. Y es que los muy mentecatos no se han dejado alternativa. Tan sólo Susana Díaz estuvo lo suficientemente lista como para no depender de Podemos. Los constantes desplantes al PP, la expresada voluntad de no querer tener nada que ver con Rajoy, los insultos y las acusaciones de corrupción, cuando en la casa socialista hay de eso a calderadas, tan sólo han servido para cerrarse esa puerta negociadora. Una puerta que, de seguir abierta, muy bien podría haber sido empleada como arma negociadora en sus reuniones con los bolivarianos, pues le habría permitido amenazar con arrojarse en brazos del PP cuando las exigencias de Iglesias fueran tan excesivas como finalmente han sido.
Los barones, por su parte, habiéndose encumbrado a las poltronas de sus respectivas regiones apoyándose en los hombros de los podemitas, han enmudecido súbitamente cuando les han amenazado con dejarles caer, y ya no hay líneas rojas ni referéndums que Pedro Sánchez no pueda tragar. De modo que tampoco le cabe al secretario general del PSOE alegar ante Pablo Iglesias que no puede aceptar lo que le exige, no porque no quiera, sino porque sus barones no se lo permitirían.
Podría Pedro Sánchez concluir que qué más da con tal de ser presidente del Gobierno. El argumento sería convincente si no fuera porque, de aceptar lo que Pablo Iglesias exige, aparte de irse España al garete, que es cosa que cabe sospechar que no le preocupa, también se iría el PSOE con el mismísimo Pedro Sánchez a la cabeza, ya que el presidente de facto sería Pablo Iglesias y el socialista no pasaría de ser en ese Gobierno un incómodo adorno que tirar a la basura cuando llegaran las siguientes elecciones.

Sánchez ha caído en la trampa soviética que Iglesias y Errejón le han puesto y ahora ya no sabe cómo salir de ella. Ni siquiera ir a nuevas elecciones es una solución, pues ya auguran las encuestas que el PSOE pasaría a ser tercera fuerza, por detrás de Podemos. Lo único que le cabe es convencer a Iglesias y a Errejón de que hagan unas renuncias cosméticas a sus demandas y confiar en que, una vez investido, pueda hacerse con las riendas desde la Moncloa. Pero todos sabemos quién sería en tal caso el verdadero presiente. Que Cornejo vaya preparando a Iglesias los trajes que necesitará para cada ocasión, mientras a los demás nos alquila las enlutadas vestimentas con las que acudir al velatorio del PSOE si Susana Díaz y sus 25 diputados andaluces no impiden que se produzca el anunciado suicidio asistido.

jueves, 25 de febrero de 2016

La corrupción en España

           
La corrupción no es exclusiva del PP ni tampoco del PSOE. Es de todos los partidos que han tocado poder, que han manejado dinero público, más cuanto más parcela de poder y más tiempo se ha tenido o se tiene. Luego la corrupción en España es sistemática, es de la dictadura de partidos, la llamada “partidocracia”. 
En España salimos de un régimen dictatorial y nos metimos en otro, el de los partidos políticos, con más libertades pero sin lugar a dudas más corrupto. Esto es y ha sido así desde su inicio porque los partidos políticos con más peso en el parlamento y por tanto en los poderes del Estado se encontraban, digo se encontraban porque creo que algo empieza a cambiar, muy bien en su democracia, controlando todas las instituciones del Estado y la sociedad en su conjunto. 
La democracia que tenemos en España carece de controles a los gobernantes puesto que ellos dominan todo: Tribunal Constitucional, Tribunal Supremo, Fiscalía del Estado, Poder Legislativo y Poder Ejecutivo, Tribunal de Cuentas. Sin transparencia en la administración pública y control total de los medios de comunicación estatales. Con todo esto que podemos esperar, corrupción, corrupción y corrupción una veces de uno y otras veces de otro dependiendo del poder que se tenga. Falta de democracia y manipulación de la sociedad que harta empieza a votar a otras opciones que por lo que dicen parecen estar dispuestas a cambiar el chiringuito. 

A todo lo anterior hay que sumarle la falta de democracia interna de los partidos políticos en la elección de cargos, elaboración de listas electorales, etc. Por tanto la corrupción es sistemática y mientras no lo cambiemos habrá corrupción a todos los niveles gobierne quien gobierne.