Nuestra falta de preparación ante las actuales olas de calor es, ante todo, un problema de datos y honestidad. Esto no se debe a que no recopilemos suficientes datos, sino a que recopilamos el tipo incorrecto. Seguimos actuando como si el mundo fuera lineal. Nuestros modelos tienen dificultades para prever el clima de dentro de una semana, pero los utilizamos para justificar decisiones trascendentales sobre cómo podría ser el mundo dentro de 20, 30 o 50 años. Esto no invalida la modelización a largo plazo; significa que debemos dejar de tratar la incertidumbre estructurada como certeza, especialmente en sistemas definidos por la sensibilidad, la retroalimentación y las consecuencias acumulativas. Los pequeños cambios se acumulan: la demanda de refrigeración aumenta la demanda de energía, la demanda de energía sobrecarga la red, y una infraestructura inadecuada genera más calor, más carga y más complejidad. Y nuestras soluciones se han convertido en parte del problema. La respuesta de Europa suele ser prepararse para el futuro restringiendo la tecnología, racionando la energía mediante precios y gestionando el declive, en lugar de hacer lo necesario para crear energía abundante, resiliente y barata ahora. Esa no es una estrategia de futuro. Debemos empezar a construir el entorno que nos permita solucionar el problema. Contamos con herramientas en desarrollo: IA, computación cuántica, mejores materiales, nuevos sistemas energéticos, simulación avanzada, redes eléctricas más inteligentes y mejores métodos para verificar datos. Pero estas herramientas requieren energía e infraestructura. Y, sobre todo, requieren ambición y honestidad. Esto es teoría del caos en estado puro; no caos como aleatoriedad, sino caos como sensibilidad, retroalimentación y consecuencias en cascada. También es un problema de verificación: recopilamos los datos, pero ¿sabemos si son actuales, contextuales, completos y válidos para la decisión que se está tomando? Reconstruir nuestra infraestructura, aumentar la resiliencia mediante el aire acondicionado en hogares, oficinas y escuelas, construir centros de datos, desarrollar nuevas tecnologías y producir tanta energía como podamos no significa dejar un desastre para las generaciones futuras. Significa hacer todo lo posible para dejarles un futuro mejor, tanto para el clima como para la humanidad. Deberíamos haber aprendido esto de la COVID-19. Los confinamientos se presentaron como una medida para proteger a la próxima generación, pero en muchos sentidos, en cambio, la perjudicamos. No debemos cometer el mismo error al confundir el declive controlado con la responsabilidad…
martes, 4 de agosto de 2026
domingo, 2 de agosto de 2026
¿Qué es el efecto fragua?
Los últimos incendios que estamos padeciendo son tan intensos y generan tanto
calor que se comportan como una fragua. Recordemos que, en las
antiguas fraguas de los herreros, para avivar el fuego se inyectaba aire de
forma controlada hacia la base del hogar mediante un fuelle o un ventilador
mecánico. En los grandes incendios que asolan nuestro país se transfiere tanta
energía al aire que este asciende tan velozmente que provoca una entrada masiva
de aire nuevo, rico en oxígeno, por debajo.
Dicho de forma sencilla: el incendio se retroalimenta. No solo quema la
vegetación, sino que crea condiciones para seguir creciendo. Además, el aire
caliente puede lanzar brasas a distancia y superar obstáculos como cortafuegos
o caminos.
Por eso estos incendios son tan peligrosos y difíciles de parar. El problema se
agrava con el calor, la sequedad y el viento, y obliga a usar medios de
extinción más avanzados.
Esta es una breve reseña de este artículo, que comparto con vosotros, sobre los incendios forestales actuales.
El artículo también relaciona este problema con el cambio climático y con la
acumulación de vegetación seca en los montes, lo que hace que cada vez sea más
difícil controlar ciertos incendios. Por ello, los especialistas están
recurriendo a nuevos medios y tecnologías, como grandes aviones, productos
retardantes y sistemas robotizados, para mejorar la prevención y la extinción.
En resumen, se trata de una llamada de atención sobre la necesidad de adaptar
la lucha contra los incendios a una realidad cada vez más peligrosa.
viernes, 17 de julio de 2026
El curioso ritual irlandés de golpear las paredes de casa con pan para ahuyentar los malos espíritus
Se trata de una tradición heredada de su pasado Celta que marcaba el paso a un nuevo año o ciclo.
En Irlanda existe una curiosa y antiquísima tradición que en
algunos hogares se lleva a cabo al finalizar el año y que consiste en de
golpear las paredes de la casa con pan para ahuyentar a los malos espíritus. Un
ritual heredado de su pasado Celta que marcaba el paso a un nuevo ciclo y, de
paso, llamaba a la abundancia para todos los miembros de la familia que vivían
en aquel hogar.
Se aprovechaba el pan que había quedado duro tras las
fiestas y se golpeaban puertas y paredes como una limpieza simbólica del hogar
antes de empezar el nuevo año.
La costumbre no era idéntica en todos los condados. En
algunos lugares se usaba barmbrack (el pan dulce de otoño-invierno) y en otros,
si faltaba pan, se hacían ruidos protectores con cacerolas o cucharas de
madera.
Todo ello formaba parte de un conjunto más amplio de
creencias y supersticiones de Año Nuevo, que incluían dejar la casa impecable,
cuidar la lumbre y fijarse en la primera visita que cruzaba el umbral. Si era
una mujer pelirroja, se tomaba como mal augurio para el año que empezaba,
mientras que la llegada de un hombre moreno se interpretaba como señal de buena
fortuna.
Se trataba de distintas formas de atraer la buena suerte y
proteger a los suyos mientras el calendario cambiaba de año o de ciclo.
jueves, 18 de junio de 2026
El sistema GPS
Hace unos días he encontrado un vídeo en el canal Veritasium que explica con mucho detalle el sistema GPS global y sus vulnerabilidades, titulado: “Algo está interfiriendo con el GPS en toda Europa. Esto fue lo que descubrimos”. Me ha parecido muy interesante porque muestra hasta qué punto dependemos de esta infraestructura, casi como dependemos del estrecho de Ormuz para el petróleo: si se interrumpe, una parte importante de nuestra vida diaria se vería comprometida.
Comparto este vídeo porque ofrece
una explicación extensa y rigurosa del sistema sin entrar a destacar el efecto
Doppler en la descripción básica de su funcionamiento, aunque este efecto sí se
utiliza en aplicaciones más avanzadas, por ejemplo para medir velocidades con
gran precisión. Me parece un buen ejemplo de cómo, en divulgación general, uno
puede centrarse en algunos ingredientes clave (relatividad, geodesia, relojes
atómicos…) sin necesidad de mencionarlo todo a la vez.
Perdonad mi insistencia, pero
creo que es importante que, como europeos, tengamos conciencia de que tenemos
otro “estrecho de Ormuz” tecnológico: nuestra dependencia de los sistemas de
geolocalización, que además pueden ser interferidos en contextos de tensión
internacional. Os animo a ver el vídeo este verano, geolocalizados pero también
un poco más críticos con la tecnología que usamos a diario.
Vídeo de Youtube:
https://www.youtube.com/watch?v=tz23G_UXCGA
Vídeo de Youtube:
https://www.youtube.com/watch?v=tz23G_UXCGA
miércoles, 11 de marzo de 2026
La ecuación de Drake
Ecuación de Drake: La ecuación de Drake es una ecuación para
estimar la cantidad de civilizaciones en nuestra galaxia, la Vía Láctea,
susceptibles de poseer emisiones de radio detectables. Fue concebida en 1961
por el radioastrónomo Frank Drake (1930-2022), presidente del instituto SETI,
mientras trabajaba en el Observatorio Nacional de Radioastronomía en Green Bank
en el estado de Virginia Occidental en EE.UU.
La ecuación de Drake identifica
los factores específicos que, se cree, tienen un papel importante en el
desarrollo de las civilizaciones. Aunque en la actualidad no hay datos
suficientes para resolver la ecuación, la comunidad científica ha aceptado su relevancia
como primera aproximación teórica al problema, y varios científicos la han
utilizado como herramienta para plantear distintas hipótesis.
Nuestro Sol es solo una estrella
solitaria en la abundancia de 7×1022 estrellas en el universo observable.[1]La Vía Láctea es
solo una de entre las 2 000 000 000 000 [dos billones] de galaxias del universo
observable.
Como todos sabemos, hay una
escalada bélica entre Estados Unidos e Israel por un lado e Irán por otro. Ha
salido un estudio sobre la famosa ecuación de Drake (la que estima cuántas
civilizaciones tecnológicas puede haber en la Galaxia) que da un poco que
pensar.
¿Puede el término final de la
ecuación de Drake predecir la desaparición de la humanidad?
Los autores del artículo al que
hace referencia el link anterior, concluyen que, si la vida inteligente fuera
relativamente común, entonces las civilizaciones que llegan a nuestro nivel
tecnológico suelen durar muy poco tiempo emitiendo señales antes de apagarse,
del orden de unos cinco mil años. No porque venga un meteorito cada vez, sino
porque suelen sucumbir a sus propios riesgos: guerras, destrucción de su
entorno, accidentes y crisis que se les van de las manos.
Si miramos el momento actual, con
una guerra abierta contra Irán, amenazas cruzadas y armas cada vez más precisas
y destructivas, el artículo no habla de ciencia ficción, sino de nuestra
realidad estratégica. Europa y el resto del mundo no somos espectadores
neutrales: formamos parte de alianzas militares, dependemos de la estabilidad
energética (estrecho de Ormuz) y
económica global, y cualquier error de cálculo puede arrastrarnos a
consecuencias que no podemos controlar.
El mensaje que nos deja este
estudio, aplicado a la actualidad, es sencillo: o aprendemos a contener la
escalada y a gestionar el poder tecnológico con responsabilidad, o corremos el
riesgo de engrosar la estadística de civilizaciones que se autodestruyen antes
de madurar. Que la nuestra dure o no más que esos 5000 años depende, en buena
medida, de las decisiones que tomemos hoy.
jueves, 26 de febrero de 2026
¿Verdad o mentira?
He aquí una evidencia científica ¿irrefutable?............ o
una broma de mal gusto de un jardinero.
miércoles, 25 de febrero de 2026
República Dominicana.
¿Que tendrá este país para que varios (que se conozca) políticos españoles hayan adquirido la nacionalidad dominicana?, bueno, solo hace falta tener un mínimo de imaginación.
El campeón (también que se
conozca) en esta faceta es el ex Presidente Felipe González, ese que votará en
blanco en las próximas Elecciones Generales.
¿Desde que punto de vista moral y
ético se puede aceptar y/o solicitar otra nacionalidad habiendo sido Presidente
del Gobierno del Reino de España?
Siendo colombiano y dominicano,
¿qué le quedará de sevillano?







