1.- Algunos creen que en España hay socialdemócratas, conservadores o liberales, se equivocan. El Estado Español es una estructura de saqueo y expolio a las clases medias, con un sistema impositivo cuyo único objetivo es esquilmar todo lo posible a la parte productiva de la sociedad.
2.- El sistema impositivo
explota, saquea y acosa, con un impresionante despliegue técnico, humano y
propagandístico. En Hacienda están los mejores profesionales y tienen los
mejores ordenadores; el resto de la administración, con escasas excepciones, son
servicios auxiliares de Hacienda.
3.- El dinero recaudado va a dos
grupos: una clase dirigente y una red clientelar de electores que le da
soporte.
4.- Esas clases privilegiadas:
partidos políticos, sindicatos, altos funcionarios y algunas grandes empresas,
tienen por objeto maximizar el expolio mientras que se desprecia y se subestima
el propio sistema productivo.
5.- Se desprecia y hasta se
criminaliza al empresario de éxito, se entorpece la innovación y se impone un
esquema de valores en el que el enriquecimiento honrado es moralmente
criticable.
6.- El desarrollo del régimen
actual nace en los años 80 del siglo anterior con el PSOE, cuyas primeras
acciones se orientaron a invadir, controlar e ideologizar el sistema educativo,
inflar la administración y dar a los políticos el control de las cajas de
ahorro, mientras se desindustrializaba el país justificándolo con las
exigencias europeas para la integración de España en la UE.
7.- A la vez se diseña un sistema
para que los políticos, al cesar, continúen cobrando de los consejos de
administración de las grandes empresas que en muchos casos sirven de enlace con
la clase política.
8.- De 800.000 funcionarios se ha
pasado a casi tres millones y medio, de los cuales Sanidad y Educación
representan solamente un tercio, un millón doscientos mil, y ello con una clara
inflación de centros universitarios, mala calidad educativa y un gasto
sanitario por habitante más bien bajo.
9.-El PP cuando toma el poder no
desmonta todo el aparato de saqueo que se encuentra sino que se aprovecha de
él, simplemente toma el relevo.
10.- A todo esto hay que añadir
un cuarto poder: los medios de comunicación, que en la práctica no son más que
un formidable aparato propagandístico de una clase en la que el sentido
crítico, el análisis imparcial y la objetividad han desaparecido por completo,
precio pagado a cambio de su parte de ingresos de los presupuestos públicos.
11.- Como el dinero que da la
economía del país se va quedando corto por la insaciable voracidad de la
formidable máquina montada (que sigue creciendo), se recurre al endeudamiento
público, de manera que se ha ido generando un enorme endeudamiento público que
pone al país a merced de sus acreedores, absorbe el ahorro privado y se
autoalimenta por la elevada cifra de intereses a pagar año tras año.
12.- El español medio, un
auténtico ignorante político, permite que se utilice su dinero en pagar toda
una maraña corrupta que en buena medida está orientada a engañarlo y que lo
empobrece de facto día a día.
13.- Nos quieren hacer creer que
corrupción es "meter la mano en la caja", pero no es así:
fundaciones, organismos inútiles, cargos absurdos y redes clientelares
representan muchísimo más dinero y tienen un objetivo igual de abyecto, o más,
que el desfalco o el robo.
14.- El elemento más obsceno de
la corrupción del sistema es el manejo de los medios de comunicación públicos y
el permanente soborno a los medios privados junto con la galopante degeneración
y uso propagandístico del sistema educativo.
15.- Las autonomías no se han
orientado a una mejor gestión. Su prioridad es la manipulación de los medios de
comunicación cercanos y de las mentes de las generaciones más jóvenes vía
sistema educativo. En las autonomías más identitarias esto es mucho más
evidente: lavado de cerebro a costa de desvirtuar la Historia , las realidades
incluso matemáticas y "lo que sea".
16.- Los costes de todo esto son
enormes: un sistema productivo menguante y asfixiado, con una productividad
estancada desde hace muchos años.
17.- España va alejándose poco a
poco, más aún de lo que ya lo está, de los niveles de renta de los cinco
grandes de la Unión Europea. Y lo que es peor, de la capacidad productiva y el
potencial competitivo de los principales países de su entorno, y no sólo de
esos cinco grandes.
18.- La corrupción y la mala
gestión se ve a simple vista a poca atención que se dedique. La carestía de la
vivienda, la alta factura de la energía, la falta de oportunidades para los
jóvenes (en un momento especialmente disruptivo por la penetración de la IS),
la inflación de leyes que minan la seguridad jurídica en lo económico e incluso
en lo social, la pesada burocracia, la poca innovación o los salarios bajos son
fruto del saqueo.
19.- El deterioro de lo que
llaman algunos ‘el contrato social’ es ya clamoroso. No existe ya igualdad
frente a la ley, protección de la propiedad privada, ni presunción de
inocencia, al menos en un sistema fiscal que prima con comisiones el acoso al
contribuyente.
20.- Defender la igualdad frente
a la ley llega a ser un acto de subversión.
21.- El Estado ya se inhibe de
los elementos más elementales de los principios hobbesianos y se preocupa
solamente de sí mismo y de cómo distraer a los aún crédulos del inmenso saqueo
al que están sometidos.
22.- La ecología, la desigualdad,
el feminismo, las acusaciones de fascismo… con ser herramientas gravemente
coactivas, no son más que cortinas de humo que intentan generar una respuesta
emocional y, por tanto, irracional.
23.- Se evita un análisis
racional y con ese fin se llenan las televisiones de tertulianos carentes,
salvo honrosas excepciones, de formación y altura moral, por lo que se desvían
poco del insulto y el juicio de valor. El análisis racional ha sido totalmente
desterrado, ni un solo intelectual tiene hueco asiduo ya en los medios, salvo
ocasiones puntuales generalmente "teledirigidas" o manipuladas
24.- Si queremos encontrar un
modelo o algo similar a la España actual solamente hay que mirar a Argentina.
Si no estuviéramos en el euro los niveles de inflación serían galopantes.
25.- Así que aquí estamos. Si no
se sacude el inmenso aparato parasitario que nos enferma como sociedad,
seguiremos en una sociedad mediocre, irrelevante y en continuo e imparable
deterioro económico y moral.
Un Calducho que está hasta las
pelot…







