miércoles, 3 de febrero de 2016

De que intereses hablamos.

Sigo oyendo con insistencia que es necesario que "los perdedores" de las elecciones (o algunos de ellos) hagan un pacto con "el ganador" para poder seguir gobernando por el bien de España y por el interés de los españoles.
Balance de 2011 a 2015, en cifras redondas, matemáticas, constatadas, constatables... y palmarias:
•El número de personas con un puesto de trabajo se ha reducido en 60.000.
•El salario medio de los trabajadores se ha reducido en un 7%.
•El gasto público anual ha tenido una reducción acumulada total del 9% (no ocurría desde la guerra civil).
•El número de millonarios "pata negra" (con patrimonio declarado superior a los 2,5 millones de euros) ha crecido un 18%.
•El número de multimillonarios "5 estrellas" (con patrimonio declarado superior a los 6 millones de euros) ha crecido un 60%.
•Los impuestos de las rentas del trabajo son de los más altos de Europa. Las rentas del trabajo de cuantía inferior al 70% de la renta media, están sometidas a una carga fiscal que es el doble de la de los países de nuestro entorno para ese mismo sector porcentual.
•Los impuestos de las rentas del capital, en cambio, son de los más bajos de Europa.
"No lo entiendo -oigo decir a alguien-; porque acabamos de enterarnos que el PIB de España ha crecido un 3,5% en el último ejercicio"....."Yo sí lo entiendo -le respondo- Es lo de la célebre cuenta de los pollos: antes yo tenía 3 pollos y tú tenías 2 pollos; ahora yo tengo 5 pollos y tú tienes 1 pollo... de modo que no sé de qué te quejas, porque antes teníamos 5 pollos y ahora tenemos 6 pollos. Hemos crecido un 20%."

En fin; seguir gobernando por el bien de España (¿de qué España?) y por el interés de los españoles (¿de qué españoles?)

martes, 2 de febrero de 2016

Ay, ay, anticasta, como os gustan los acomodos de la casta.

Hace poco pudimos ver en las televisiones la cara desencajada de Sr. Íñigo Errejón, compungido porque los miembros de su grupo (o más bien, grupos) se vieron relegados en un buen número a la parte alta de la Cámara.

Solicitaba que por número de escaños obtenidos, sería más lógico que tuvieran una visualización más acorde, de igual manera que el resto de los tres partidos mayoritarios.

Pero la pregunta es, para un partido que es anti-casta, adalid de la transparencia y la regeneración, que mas dará la posición donde estén situados, lo importante no es la labor y el supremo sacrificio que están dispuestos a llevar a cabo en pos de de una sociedad más justa.

Al fin, cuando su líder carismático tome la palabra, lo hará en el atril del Parlamento, como el resto de líderes, y podrá ya que es lo que más le preocupa, chupar luces y cámara a "cascoporrillo".

Pero no, son anti-casta con glamour, no les gusta el gallinero, quieren lo que los técnicos llaman la línea de tv, o sea, eje central e inmediatamente detrás de los asientos del Gobierno.



domingo, 31 de enero de 2016

Entre Capullos y Gaviotas nos han tomado por idiotas.

El PP como el resto, harán una vez más lo que Marx, adaptarán las normas a sus intereses y si no, buscarán otras normas y, a otra cosa mariposa.  ¡No debemos confundir las predicciones con nuestros deseos!  Es bueno para este juego de la política que jueguen todos aunque sean feos.  Así tiene más morbo conseguir el poder.  Si no estuviera el PP tendrían que inventarlo para que se pueda pelear el PSOE con alguien y poder ganarle.  Igual aplicaría en sentido contrario, of course.

viernes, 29 de enero de 2016

Rajoy for President.

Hay países con regímenes políticos democráticos, como el más poderoso del mundo y referente para tantas cosas (magníficas, buenas, regulares, males y nefastas), es decir, los Estados Unidos de Norteamérica, en los que la independencia entre el poder legislativo y el ejecutivo es total.
Para empezar EE.UU. es una república federal (¡Josú, qué miedo!). Al presidente de la república, que a la vez es el jefe del ejecutivo, lo eligen los ciudadanos por votación directa cada cuatro años, y el Congreso se constituye por elecciones legislativas en las que cada circunscripción electoral nombra sus representantes y además con su propio calendario, por lo que no hay períodos electorales fijos, sino que las mayorías y minorías de la cámara pueden ir modificándose cada pocos meses y hasta semanas. Por otro lado, la disciplina de voto de partido, en EE.UU., como es sabido, brilla por su ausencia.
En mi querida España, esta España mía, esta España nuestra, los ciudadanos no eligen a su presidente (me refiero al ejecutivo) de manera directa e independiente de la elección de sus legisladores en los comicios generales al Congreso de los Diputados, sino que al presidente del gobierno lo nombra el Congreso por mayoría de votos de los diputados. Resumiendo, que al cabeza del poder ejecutivo lo designa el poder legislativo
Y aquí hago un paréntesis con una reflexión personal, no nueva, sino de hace muchísimos años: en España, la independencia del poder ejecutivo frente al legislativo es, con los debidos respetos, una mierda pinchá en un palo. Si a eso añadimos la férrea disciplina de voto de los diputados, conforme a la cual cualquier proyecto de ley llevado a la cámara por el gobierno de turno es votada a favor por todos, absolutamente todos los diputados de su partido, aunque les repugne, entonces, la pretendida independencia de poderes, además de ser una mierda, es especialmente hedionda y maloliente. Cierro el paréntesis.
Por lo indicado en los tres primeros párrafos, no salgo de mi asombro al escuchar, reiteradamente eso de que "Rajoy ha ganado las elecciones".
Vamos a ver: Rajoy no ha ganado ningunas elecciones. Rajoy es -era- la persona que encabezaba la lista de candidatos a diputados por el PP en una circunscripción electoral (Madrid) para las elecciones legislativas, y su partido, el PP, ha sido el más votado en esas elecciones legislativas, pero no ha querido el destino (quiero decir, los ciudadanos) que obtenga ese partido la mayoría absoluta del Congreso, por lo que no tiene ningún derecho divino a ser él el presidente del gobierno, y no lo será si no consigue apoyos suficientes como para obtener una mayoría de votos a favor en el Congreso para su investidura. Y lamentablemente para él, me parece que se ha encargado, durante 4 años, gobernando contra todos, de hacer méritos sobrados, primero para que tres millones y medio de ciudadanos le retiren a su partido el apoyo en las urnas y segundo para no obtener esos apoyos por parte de los demás formaciones políticas.
Y si otro candidato de otro partido a la presidencia del gobierno consigue esa mayoría de votos, recurriendo o no al "todo vale", siempre que ese "todo" sea legítimo y democrático, pues, ya pueden seguir algunos con las descalificaciones, pero lo que hay es lo que hay. Si nuestro sistema político confiere al Congreso (poder legislativo) la investidura, por mayoría de votos, de quien encabeza del poder ejecutivo, hay aceptarlo, para bien o para mal, de modo que  "ajo y agua".
Y al que le pique, que se rasque, al que le dé ardor de estómago, que tome bicarbonato y al que se ponga de los nervios, que recurra a la tila, la valeriana o el Orfidal.


jueves, 28 de enero de 2016

A aprender latín.

Los que alguna vez dísteis latín, sabréis lo de las "declinaciones".  Yo creo que el gallego Rajoy "sabe latín" (aparte de tener un "reloj atómico" en su cabeza). Y posiblemente las cosas no sean tan claras como a muchos les parecen. Y podría ser que lo que está "declinando" Rajoy ha de entenderse más en latín y menos en castellano.

No sé a vosotros, pero a mí me empieza a gustar ahora esta partida de ajedrez.  Y ya explicaré por qué en su momento... si ha lugar. De momento, mañana es otro día; un día que, según "declinara" éste que termina, podría amanecer y, de nuevo, declinar, de forma muy distinta.

martes, 26 de enero de 2016

Dificil lo tenemos.

Es estos convulsos tiempos de incertidumbre política, todo el mundo parece conocer el detalle de los posibles pactos entre los partidos que se han repartido el pastel electoral, porque con mucha contundencia se asegura lo que "será un desastre" o lo que "será lo adecuado y conveniente" para el bien de España y los españoles.

Un ejemplo de esas reflexivas conclusiones, derivadas de los minuciosos análisis políticos sobre los detalles de los posibles pactos, lo he escuchado esta mañana en una tertulia en la radio, en boca de uno de los contertulios, dirigente del PP:

"El PSOE tiene que decidir entre dos opciones: el avión a Venezuela o el tren a Europa".

Por lo que he oído después, parece que la expresión no le surgió de la cabeza de improviso a ese contertulio, sino que se trata de un latiguillo que a alguien se le ocurrió no sé cuándo, ha gustado y bastantes "portavoces" del PP lo sueltan con alegría y desparpajo en los medios.

Yo me he quedado pensando que, en eso de los viajes, es evidente que ni los destinos ni los medios de transporte son iguales para todos.

A mí, particularmente, no me apetece subirme a un avión con destino Venezuela, pero, a la vista de los visto en los últimos 4 años, mucho me temo que la alternativa no es un tren a Europa, sino un tren eterno, de movimiento perpetuo, moviéndose en círculos (como el de la película "Snowpiercer"), pero en el que hay vagones de lujo en los que viajan unos cuantos, y también  vagones de miseria, en los que viajan otros muchos.

lunes, 25 de enero de 2016

Este presidente

Probablemente se le niegue finalmente a este todavía Presidente la segunda legislatura que no se le negó ni al muy inepto presididor ZP. Y sigue siendo probable que "ZPS" acabe llevándose el gato al agua en su empeño de llegar al poder como sea, con quien sea y al precio que sea.
Pero eso sí, tal como yo lo veo, el susto que le metió ayer en el cuerpo el gallego presidente en funciones lo mantendrá con diarrea por lo menos hasta el próximo sábado, en el que no sé si rodará su cabeza, pero sí sé que le dolerá el culo... de tantas patadas como le van a dar los suyos y las suyas.

Por cierto, tiene bemoles que el cuasi tramposo del todo vale que tal hace (lo del "como sea" quiero decir) y su vocero tilden de "trilero" al muy vivo ganador de las elecciones, simplemente por el despecho y la rabieta que les deben estar generando los reflejos demostrados por quien, esquivando la eutanasia (política en este caso) que los amigos y promotores de la ídem querían aplicarle, les ha roto la cintura al mejor estilo de Messi o Ronaldo. Pero desafortunadamente, la elegancia en el saber perder o reconocer las buenas jugadas del contrario (un contrario que, pese a quien pese, viene jugando a un muy alto nivel desde hace cuatro años) es un bien escaso en esta "casta", que diría el Sr. PI.