jueves, 25 de junio de 2020

¿Crisis constituyente?


La que te digo, PSOE y UP con el apoyo de los nacionalistas y separatistas catalanes están buscando reformar la Constitución para empeorarla más todavía. Y no me extrañaría nada de que lo pudieran conseguir, sin duda para complacer a los nacionalismos y seguir perpetuándose unos y otros en el poder que es lo único que les interesa a todos estos antidemócratas.

Cierto “nuestro modelo social se rompe”, pero se rompe especialmente por ellos, por su corrupción moral, política y económica, por su falta de transparencia en gestión pública, por su falta de democracia que no quieren la separación de poderes (ejecutivo – legislativo), para seguir manipulando y engañando a los ciudadanos con una falsa democracia votando cuando ellos quieran, pero sin darles la libertad política de elegir a sus representantes ni a su jefe de gobierno, que lo quieren para ellos; tampoco quieren, estos falsos demócratas, la independencia del poder judicial, como ha demostrado el PSOE siempre que ha gobernado y demuestra ahora con las actuaciones bochornosas para cualquier demócrata, de la fiscalía y la abogacía del Estado y presionando a los jueces para que no hagan su trabajo, como me parece que ya lo están consiguiendo.

Que se puede esperar de estos antidemócratas. pues muy sencillo, reformar o presentar una nueva Constitución donde se cambie al rey por un presidente, que tampoco sirva para nada, pero que a buen seguro nos resulte mucho más caro que lo que tenemos ahora, seguir con el Estado de partidos (partidocracia) y crear diecisiete republiquitas que sigan arruinando al pueblo y destruyendo a España, acompañando todo esto con muchas mentiras demagogia y falsedades. Pero nada que se parezca a una democracia con libertad política, separación de poderes en su origen, independencia del poder judicial, una ley electoral como ya he indicado en otras ocasiones y la eliminación de las autonomías que junto al Estado de partidos es el cáncer y la ruina por lo que se rompe el modelo de sociedad que tenemos ahora. La pena es que todavía haya gente que por su irresponsabilidad, ignorancia o ceguera mental no se den cuenta de donde nos llevan esta gente y les sigan votando.

martes, 23 de junio de 2020

Mascarillas (a buenas horas mangas verdes).


Adjunto la publicación del BOE en cuanto al uso obligatorio de mascarillas a partir de mañana, convendría recordar la sagaz previsión del Gobierno, el alto grado de preparación y disposición en orden a tener la más efectiva y rápida respuesta a la posibilidad de entrar en pandemia, la alta previsión científica con la que de inmediato nos preparamos, un ejemplo, hemos sido un ejemplo para la comunidad internacional.

27.778 fallecidos (oficiales) después, ahora sí, será obligatorio a partir de mañana el uso de mascarillas en los espacios públicos siempre que no se pueda mantener una distancia de 2 metros, o sea prácticamente siempre, en China esto lo sabían desde finales de Diciembre'19, realmente hace años que lo vienen practicando en determinadas épocas.    Hechos incontestables de como se ha llevado una pandemia por parte de las autoridades sanitarias, lo que preveían y lo que finalmente resultó, no hace falta ser muy intuitivo para sospechar que no era recomendable usar mascarilla simplemente porque no había, ahora que las va habiendo, ahora sí son médicamente recomendables.    

¿Criterios médicos?, ¿criterios económicos?, ¿criterios sociales?, 
¿criterios políticos?, ¿criterios de oportunidad?, mentiras y más mentiras.   

Debo decir que el Gobierno está haciendo con posterioridad (muy posteriormente) una conducción correcta, y que la Oposición aún denunciado hechos verdaderamente incontestables no ha aportado criterios e ideas de valor que pudieran ser tenidos en cuenta, ambos, unos y otros han "politiqueado" para salvar la cara y refugiándose en el burladero.    Se dice que el sistema sanitario estuvo a punto de colapsar, mentiras y más mentiras, colapsó, de manera que un número inasumible de ciudadanos y de ancianos murió en sus casas y en sus residencias.

Me permito enviar en anexo adjunto un gráfico que es ilustrativo sobre "las propiedades" de las distintas mascarillas, supongo que es una cuestión que es conocida ampliamente, pero si pudiera servir para un solo compañero ya valdría la pena.


lunes, 22 de junio de 2020

"Nos estamos jugando la separación de poderes y el Estado de Derecho".


El enfermo sufre en estos momentos un ataque séptico generalizado por un “virus de etiología levógira” (gobierno socialcomunista) que ha invadido el sistema linfático (poder ejecutivo) y está atacando silenciosa y simultáneamente a todos sus principales órganos: la cabeza (Monarquía), la columna vertebral (Estado de Derecho e independencia judicial) y el sistema inmunitario (fuerzas y cuerpos de seguridad), sin olvidar el DEBILITAMIENTO al que desde hace muchos años se viene sometiendo a las defensas más de choque del organismo, es decir, el ejército (se empezó con Felipe González, pese al llamativo y millonario “regalo” del juguete de los F18). Ese debilitamiento es hoy ya  muy evidente a consecuencia de la supresión del servicio militar obligatorio, la “mercenarización” y burocratización, el apartamiento y pase a reserva de los mandos militares más profesionales y de carrera, los recortes presupuestarios, la “oenegeización” a escala internacional y la conversión en “bomberos cualificados” de la UME como unidad estrella (de creación socialista, por supuesto) en la escala nacional.

Y, como el coronavirus, este “levovirus” está canalizando ese ataque mediante el control (a base de mayorías forzadas) y el bloqueo (estado de alarma ahora y otras triquiñuelas anteriores y simultáneas como los “cordones sanitarios” o las “medidas” acompañantes de las del virus) del sistema respiratorio, que no es otro que el poder legislativo, Congreso y Senado.

Sólo el corazón del sistema (la Ley, empezando por la Constitución, y el poder judicial) resiste algo más a la infección en sí (cada vez más débilmente), no sin taquicardias ni impotencias frecuentes ante la avalancha de ataques desde tantos frentes. Pero la sobrecarga enorme a la que lo somete el estado general del resto del sistema lo estresa muy peligrosamente,  y la gran duda es si podrá resistir mucho tiempo sin que salte el pitido de alarma del electro plano.

Ésa es mi visión del enfermo y de la enfermedad, (sistema de partidos o incluso las autonomías) que creo que, como la flora intestinal, son necesarias y son más controlables, aunque haya que aplicar algún antibiótico puntual cuando se produzcan crecimientos desaforados de las colonias que causen  desarreglos digestivos o erupciones cutáneas, pongo por caso. Y con esto, voy ahora al tratamiento del mal principal.

En Medicina se dice que “la cirugía es el fracaso de la Medicina”, algo que debe ser siempre el último recurso. Ante el cuadro clínico que acabo de describir, estoy absolutamente convencido de que “tirar de bisturí”, abrir y cortar AHORA, como tú defiendes, sería un error fatal y el ataque final ya irresistible para las defensas y el corazón del enfermo. En un escenario de sepsis generalizada y de ataque sistémico, si encima perdemos sangre en medio del pánico y la histeria de los médicos, el corazón, último reducto de resistencia con una mínima independencia, COLAPSARÁ  en un tiempo récord. Y con él morirán progresivamente muchos tejidos (instituciones, empresas) y células de a pie (familias y ciudadanos), empezando la putrefacción en forma de malolientes revueltas y revoluciones de gusanos por todo el cuerpo. La medida de choque se habrá convertido así, por su aplicación en un momento inoportuno, en la gran aliada del levovirus.

Ésa es mi visión, y ésa es mi propuesta de tratamiento, me pregunto ¿quién sería el culpable de la putrefacción? (la revolución a sangre y fuego) y hablas de desconfianza entre médicos (¡error!, el enemigo es el virus); yo, aun viendo obvia la respuesta a tu pregunta, sigo prefiriendo centrar el tiro en los tratamientos sensatos específicos para cada órgano y subsistema concreto. No creo que la histeria de los médicos sea la mejor solución, sino todo lo contrario, para salvar al paciente. Estabilicemos a éste en Medicina Interna y, una vez suficientemente recuperado, ya nos ocuparemos de granos de pus y verrugas que nos lleven a una piel lo más perfecta posible (lo que tú llamas “verdadera y auténtica democracia” y que yo, menos maximalista, quizá porque mi espíritu sea ya más viejo que el tuyo, prefiero dejar en una razonablemente buena, mejor que la actual a ser posible, democracia).

La salud absoluta y perfecta, Pedro, es una quimera, sencillamente NO EXISTE. El ideal puro es bueno como estrella polar de referencia, pero el día a día práctico es otra cosa. Como las obras humanas, la salud y la naturaleza son siempre imperfectas y resultado en todo instante del balance de dos procesos simultáneos, de construcción uno y de destrucción otro, de creación y de desaparición, de vida y de muerte. Y esos dos procesos son inseparablemente siameses: si matas uno, matas el otro. Por lo que ser absolutamente perfeccionista conduce sólo e irremediablemente a la imperfección absoluta.

Miremos con optimismo y espíritu positivo esa realidad dual, esa tensión de contrarios vital; y, asumiéndola como premisa, trabajemos para conseguir lo que honradamente creamos mejor para todos, actuales y futuros. Mantengamos la lucha política con todo el vigor, pero sin que deje nunca de ser sólo eso: lucha POLÍTICA. Lo contrario, el maximalismo exacerbado, sólo nos puede llevar a la frustración, a la melancolía y, en último extremo, a la putrefacción que decía antes.