viernes, 18 de mayo de 2018

El problema catalán.




Aunque me reitere, lo volveré a decir. El problema catalán viene del Estado de las autonomías y de la falta de política de Estado de los partidos políticos que nos ha gobernado desde la muerte del dictador. Este problema lejos de solucionarse, cada día que pasa se agudiza más, porque todos los partidos políticos de ámbito nacional son firmes defensores de las autonomías, de ahí que el gobierno, con sus apoyos y los nacionalistas con su oposición al 155, haya sido incapaz de desmantelar todas las tramas golpistas en esta autonomía, porque en el fondo, los partidos de ámbito nacional quieren que todo siga como siempre, compadreo,  consenso y reparto, y los nacionalistas ya no se conforman con eso quieren la totalidad, ósea la independencia. Por eso con el actual régimen de partidos estatales que tenemos y el estado de las autonomías, jamás se solucionarán los problemas del separatismo catalán, ni de todos los que puedan surgir a partir de ahora por estos temas.  
Ninguno de los partidos políticos de ámbito nacional que tenemos, PP, PSOE, Podemos, ni tampoco Ciudadanos, aunque parezca que tiene las cosas algo más claras con los nacionalismos. Todos en el fondo son firmes defensores de las autonomías, nido de corruptelas, fuente de desigualdades y deterioro de la convivencia entre españoles. Todos están por el reparto del botín y del poder del Estado, aunque sea en pequeñas parcelas, más que por la democracia, las libertades políticas y la gobernabilidad de todos los ciudadanos de la nación española.
Cuesta mucho decirlo, pero no hay donde escoger, todos los partidos políticos que tenemos son antidemocráticos, defienden la oligarquía de los partidos (partidocracia), el régimen de las autonomías y lo que llaman monarquía parlamentaria, creado y consensuado al amparo de una dictadura, con la que pactaron los partidos políticos del momento, de izquierdas y de derechas, para repartirse el Estado sin que nadie saliera perjudicado.

jueves, 17 de mayo de 2018

Historias de la España tenebrosa: El saludo fascista obligatorio.



Entre 1936 y 1945, el saludo fascista, brazo en alto, fue oficial en la España franquista y era obligatorio hacerlo por todo aquel que estuviera presente en cualquier acto o lugar público en el que sonara el himno nacional.
Esa es la razón por la que se ve a todo Dios con el brazo en alto en muchas fotos, por ejemplo, de partidos de fútbol y corridas de toros, sin se escaparan de hacer el saludo ni los futbolistas, ni los toreros e, incluso, en algunas fotos, puede contemplarse a obispos con el brazo en alto.
No es que todos ellos fueran franquistas convencidos e hicieran el saludo fascista a iniciativa propia, es que era inexcusablemente obligatorio hacerlo, so pena de sufrir las consecuencias si no lo hacías, fueras quien fueras.
La obligatoriedad de hacer el saludo fascista, allí donde sonara en público el himno nacional, llegaba hasta extremos tan surrealistas y esperpénticos, como que, si en una escena en mitad de una película sonaba el himno nacional, todo el público del cine tenía que levantarse de las butacas y hacer el saludo brazo en alto mientras durara el himno.
Esa obligatoriedad del saludo fascista en actos y lugares públicos se derogó, en España, el 11 de septiembre de 1945, poco después (oh, casualidad) de que acabara la 2ª Guerra Mundial con la derrota de los nazis y fascistas.
A partir de entonces, el saludo fascista dejó de hacerse en estadios de fútbol, plazas de toros, conciertos, salas de cine, etc… pero siguió haciéndose en otros ámbitos, como en los actos del régimen y en muchos colegios, incluso hasta bien avanzados los años 50 y comienzos de los 60… cuando en España no se “adoctrinaba” a los niños…
Como decía alguien sobre otro asunto, qué suerte hemos tenido algunos de vivir dónde y cómo hemos vivido... a lo que yo añado y "cuándo" hemos vivido, aunque no haya sido toda nuestra vida.