En la reforma de las pensiones yo entresaco tres cosas:
Una, en negativo,
que es la escasa claridad, por no decir oscuridad casi total, que yo creo que
en la práctica lo que esconde es que han aparcado el tema, en cuanto a los tan
injustos coeficientes reductores. Todo lo que se dice es el [un tanto críptico
y vago] párrafo siguiente, que a mí me parece que no invita al optimismo para
la fase de trámite parlamentario: un "además", una
"recomendación" y una referencia muy "light" a la
jubilación con bases reducidas:
"Además, las recomendaciones señalan que es necesario
reforzar la contributividad del sistema, reclamando que se equilibre la
prestación reconocida con el esfuerzo de cotización que el trabajador ha
realizado durante su vida laboral, para lo que reclaman medidas transitorias
para evitar perjudicar a los trabajadores que se jubilan tras ver reducida su
base. "
Y dos, a mi modo de
ver la más positiva e importante a largo plazo, la de sacar del sistema, para
hacerlo viable, los gastos "impropios". Que está claro que hay que
seguir pagándolos, como debe ser, pero que al incluirlos en los PGE se pagarán
entre todos los españolitos, quitando de encima de las cabezas de los jubilados
la espada de Damocles del hundimiento del sistema, que afectaría sólo a los que
precisamente lo aportaron en su momento.
No obstante, en esto hay otro párrafo que habla de las
pensiones de viudedad y de orfandad, por lo que deduzco que éstas no se
consideran impropias y se van a mantener dentro:
"Por último, el acuerdo pide reformular integralmente
pero de forma gradual la pensión de viudedad para incluir las "nuevas
realidades sociales y familiares y las circunstancias socioeconómicas de los
beneficiarios", además de elevar la cuantía de la pensión de orfandad y la
que reciben los jubilados cuando es su única fuente de ingresos."
Quizá (especulo en esto) se entiende por los "pactistas
toledanos" (y es comprensible y puede ser razonable), que en caso de
fallecer el pensionista, su viuda (o pareja de hecho en uniones tanto hetero
como homo, que es a lo que parece referirse lo de las "nuevas
realidades"), así como sus huérfanos deben recibir ayudas del propio
sistema como prolongación de la pensión del fallecido, es decir, no como nuevas
pensiones independientes no contributivas. Pero entonces no está clara (al
menos yo no la veo) la frontera entre los gastos "propios" o
contributivos y los "no contributivos", como en definitiva serían
estos. De hecho como sabéis, en las muchas cábalas sobre "sostenibilidad
del sistema" se juega siempre con "la esperanza de vida" del
pensionista y su supervivencia tras la jubilación; "del pensionista",
no "del pensionista más su viuda más sus derechohabientes huérfanos",
porque con eso seguimos descuadrando cuentas.
Pero bueno, que este comentario crítico no se interprete como
opinión negativa mía sobre una reforma que, en conjunto, a mí me parece que es
un buen paso adelante y aporta mucha certidumbre a los pensionistas.......¡o al
menos a los actuales!