domingo, 4 de mayo de 2025

El Apagón


 

¿Ha sido culpa de la luz… o de la oscuridad?

¿De los buenos… o de los malos?

Con el apagón, algunos nos hemos dado cuenta de algo profundo:

• Que el dinero en efectivo, ese papel olvidado, es en realidad muy efectivo.

• Que Bizum y las tarjetas se volvieron inútiles, tan frágiles como una promesa rota.

• Que los coches eléctricos… son un timo envuelto en marketing verde.

• Que los combustibles fósiles, tan demonizados, fueron ángeles disfrazados,

los que mantuvieron en marcha ambulancias, hospitales y hogares.

Nos hemos dado cuenta…

• Que lo digital no vale sin energía.

• Que el papel, ese viejo compañero, sigue siendo necesario.

• Que podemos vivir sin teléfonos móviles,

sin series, sin Netflix, sin fútbol… y no nos morimos por ello.

Descubrimos que Amazon y AliExpress no sirven cuando de verdad los necesitas.

Que la ferretería de barrio fue quien nos salvó el cuello.

Que los grandes centros comerciales cerraron sus puertas, nos dieron la espalda, mientras la pequeña tienda del barrio alimentó a los suyos.

Nos dimos cuenta de que las ciudades son trampas:

los ascensores, los metros, las calles… todo se volvió jaula.

Y que el pueblo, sí, el pueblo, es a donde hay que volver.

El pueblo es humano. El pueblo es amable.

Hemos aprendido que debemos ser autosuficientes,

que dependemos demasiado de los demás.

Que somos marionetas en manos de unos pocos.

Que la tecnología no es tan buena como nos vendieron.

Que la inteligencia artificial no funciona sin energía.

Y que en un momento de apuro, la vecina vale más que todos los seguidores del mundo digital.

Tal vez… Tal vez nos están enseñando así, con dureza, con oscuridad, con silencio.

Porque el camino que seguimos… es un callejón sin salida.

El que tenga ojos, que vea.

El que tenga oídos, que escuche.

El resto… a seguir “durmiendo”…

Y ahora un video para los que prefieren seguir durmiendo.

martes, 22 de abril de 2025

¿Peligra la ciencia básica en la era Trump?

 Como diría Jack el Destripador vamos por partes:

 * EEUU tiene un problema mayúsculo que es su estratosférica Deuda Pública, por cierto no creada por Donald Trump en su anterior mandato, ni en los pocos meses actuales, no exclusivamente, la cuestión viene de lejos, lo que no sabemos es si tiene un plan estratégico que merezca esa denominación, dada la confusa guerra de aranceles, ahora tanto, después cuánto y posteriormente un aplazamiento por 90 días, está claro, se están moviendo las piezas del ajedrez para ver como responden (y se pliegan o no) los diversos Estados del mundo.    Lo de "No es ningún secreto que el plan de acción de la actual administración americana, el Proyecto 2025, se basa en gran medida en las políticas promulgadas por la Alemania nazi en 1933", me parece de traca.

* La descripción y datos sobre la Alemania nazi gobernada por el NSDAP, en español, "Partido Nacional Socialista Obrero Alemán", nada que añadir, algo que afortunadamente no se ha vuelto a repetir en la Historia salvo La Camboya de Pol Pot y su pretensión de instalar una especie de "comunismo agrario" y algún genocidio más, menos conocidos y de menor alcance (poblacional me refiero)

* Lo que no comprendo, o más bien tendría a fuer de ser sincero decir que sí, es  ... el marco comparativo que subyace ... que no es otro que comparar a Donald Trump con Adolf Hitler, lo cual me parece una aberración sin límites, sin medida, un execrable menosprecio para los 47.237.942 de norteamericanos que le votaron.

Como le vaya a EEUU y particularmente a su actual Presidente, me interesa y mucho, pero no me quita el sueño, esto último lo dejo para la España actual dónde miles y miles de jóvenes españoles (muy preparados-medianamente preparados, y poco preparados) emigran cada año a otros países en busca de una vida y empleo más estable y mucho mejor pagado, en definitiva una vida con futuro.

Y ya para acabar con humor, que no sé si corresponde en estos temas, lo de atraer a España algún/algunos científicos que desesperadamente van a huir de EEUU, tendría que consultarlo con José Mota.

 

sábado, 19 de abril de 2025

El controvertido gasto público reflejado en el PIB

 ¿Qué partidas forman el gasto público utilizado para calcular el PIB de un país?

El gasto público que se utiliza para calcular el Producto Interno Bruto (PIB) de un país incluye los bienes y servicios adquiridos por las administraciones públicas, pero excluye ciertos conceptos como las transferencias y los pagos de intereses. Según la contabilidad nacional, las principales partidas que forman parte del gasto público en el PIB son las siguientes:

Consumo público:

Esta partida abarca los bienes y servicios consumidos directamente por el gobierno para proveer servicios públicos. Incluye aspectos como la compra de materiales, contratación de servicios, seguridad, y otros gastos operativos. Además, contempla los salarios de todos los empleados públicos, como personal sanitario, militar, educativo, entre otros. En la contabilidad nacional, esta categoría se denomina Gasto en Consumo Final de las Administraciones Públicas.

Gasto en inversión pública:

Corresponde a las inversiones realizadas por el gobierno en infraestructura y bienes de capital. Ejemplos comunes incluyen la construcción de carreteras, hospitales, escuelas y otras obras públicas. Este tipo de gasto se registra como parte de la Formación Bruta de Capital Fijo (FBCF).

Gastos excluidos:

Hay ciertos conceptos que no se contabilizan dentro del gasto público para el cálculo del PIB porque no implican la adquisición directa de bienes o servicios finales:

    Transferencias públicas: Incluyen pagos como pensiones, subsidios o prestaciones por desempleo. Estas transferencias no representan una transacción económica directa para producir bienes o servicios.

    Intereses sobre la deuda pública: Los pagos relacionados con intereses tampoco forman parte del cálculo del gasto público en el PIB.

Conclusión:

En resumen, el gasto público considerado en el PIB refleja exclusivamente aquellas partidas que implican una transacción económica directa destinada a la producción de bienes y servicios finales. Esto permite medir con mayor precisión la contribución del sector público a la actividad económica del país.

Fuente de los datos

Espero que esta exposición haya ayudado a aclarar qué partes del gasto público se reflejan en el cálculo del PIB.

 

 

lunes, 17 de marzo de 2025

La democracia que no existe y la Imposición del pensamiento de elites mundiales.


 

La  democracia no existe, es un engaño, una mentira  para tener a la gente más o menos controlada, manejada, dirigida y adormilada. En el mundo que yo conozco solo hay dictaduras personales, familiares o de partidos políticos más o menos humanas o blandas como se las quiera llamar, pero al fin y al cabo no dejan de ser dictaduras. Nada de democracia y en España en este sentido estamos a nivel tercermundista.

Los partidos políticos y con lo que llaman sus ideologías o tendencias, son una falacia, una mentira, para engañar a las gentes y vivir a costa de ellos para alcanzar alguna parcela de poder o todo, y vivir del cuento, del Estado, de los impuestos de los ciudadanos y disfrutar de todos los privilegios que ellos mismos se otorgan sin ningún tipo de responsabilidad, capaces de hacer cualquier cosa para conseguirlo.

En ningún partido político del arco parlamentario de España se deslumbra nada que nos pueda hacer pensar que ni siquiera estén por una dictadura blanda o humanista. Todos buscan lo mismo, el poder y los privilegios, sobre todo para los oligarcas de los partidos y para sus más allegados. Todos están de alguna manera a órdenes de elites corporativistas mundiales, como son los globalistas que tienen sometidos en España, al Rey, PP, PSOE, y la mayoría, o a todos los que apoyan al actual gobierno y anteriores. Por otro lado, y en contra de estos, se encuentran los que nos dicen que son de extrema derecha que últimamente están renaciendo debido a los desmanes de los globalistas que nos quieren hacer comulgar con ruedas de molino, entre estos se encuentra los de VOX en España, y en el extranjero los Javier Milei, Donald Trump, Viktor Orbán y otros todavía no muy bien definidos. Estos últimos con otros puntos de vista, quizás algo más humanos, al menos de momento es lo que parece, o nos quieren dar a entender, pero que distan mucho de querer la democracia y de sacar a la gente de la ignorancia y manejo político al que estamos sometidos. La diferencia entre unos y otros es que los llamados de extrema derecha, además de luchar y defender sus intereses particulares (como los globalistas) también miran por su país, y si miran por su país de alguna manera también lo hacen por sus ciudadanos aunque sea imponiendo su criterio de gobierno. Los globalistas, por el contrario, solo defienden sus intereses particulares y por lo que les indican las élites globalistas mundiales, que les deben de pagar muy bien para que obedezcan, importándoles muy poco o más bien nada su país y mucho menos la voluntad de sus ciudadanos, siendo esta, según mi criterio, la diferencia más notable que existe entre los llamados globalistas y los de extrema derecha.

Todos unos y otros, en primer lugar, miran por sus intereses particulares (debe ser algo intrínseco en el ser humano). Los globalistas de la UE y gobiernos afines de las naciones que la forman, quieren imponernos claramente la agenda 2030, fronteras abiertas para la inmigración, culparnos del cambio climático y ahora llevarnos a la guerra Ucrania-Rusia obedeciendo claramente órdenes de las élites corporativas mundiales que entre otras cosas quieren una reducción de la población manejarnos y controlarnos, como si fuéramos rebaños de ovejas con sus pastores (UE y gobiernos), a su antojo y hacer con nosotros lo que quieran, mientras que ellos viven en la opulencia.

Por tanto, merece la pena sacar la cara por algún partido político a órdenes de las elites mundiales especialmente globalistas, que son los que están gobernando en la UE y en España desde hace mucho tiempo, responsables de la situación catastrófica en la que estamos llegando y donde nos quieren llevar metiéndonos en una guerra que nadie quiere y en gastos de defensa millonarios que tendremos que pagar todos los ciudadanos con nuestros impuestos, restricciones y sacrificios, hasta algunos si por fin nos llevan a la guerra, como quieren, con la muerte, simplemente por complacer a esas élites corporativas que les pagan para que obedezcan.

Si no nos posicionamos claramente en favor de la libertad, igualdad y justicia social, sin dejarnos llevar por sus mentiras, manipulación de la verdad y engaños cada vez con más descaro, y el pueblo sigue en su ignorancia, conformismo y en algunos casos acomodado en su zona de confort, pensando que esto no va con ellos, porque económicamente se encuentran bien o muy bien, llegaremos a donde nos quieren llevar, a la esclavitud moderna, control, dependencia y sin ningún tipo de libertad.

 

viernes, 14 de marzo de 2025

Si se firma la paz en Ucrania.


 


Una señora de mi pueblo cuyo marido se presentaba para alcalde, en unas elecciones, le decía a los vecinos:

—No votéis a mi marido, porque no sabe llevar mi casa, y quiere llevar el pueblo entero, la verdad es que tenía mucha razón.

Eso mismo nos está pasando a nosotros aquí en España, con los mandatarios que tenemos, son incapaces de guardar, preservar y controlar nuestras fronteras, para que no pueda entrar ilegalmente nadie a nuestro País y, quieren enviar tropas españolas a Ucrania, a proteger sus fronteras.

Y yo me pregunto:

—¿no sería mejor que mandaran el ejército que tenemos, a cuidar lo nuestro primero, y después, si sobran efectivos, que vayan donde hagan falta.

Pero como bien digo al principio, no valen para cuidar lo nuestro y quieren ir a proteger lo de fuera.

Vay el mundo al revés, o por lo menos así lo veo yo