
Ayer todos los medios de comunicación y una gran parte de
políticos, especialmente de los llamados de izquierdas, criticaban con dureza a
los dirigentes de ayuntamientos y algunas autonomías que en los edificios
oficiales que controlan no han expuesto la bandera del arcoíris o LGBT como si
ondear esta bandera fuera algo obligatorio y no hacerlo es un signo de
intolerancia, falta de libertad o cosas mucho peores. Y sin embargo estos
mismos políticos y medios de comunicación que tanto airean estas cosas, cuando
en las autonomías y ayuntamientos gobernados por nacionalistas retiran la
bandera de España, incluso la queman públicamente, no abren la boca para nada o
en todo caso si lo hacen es para quitarle importancia. Que vergüenza de
políticos que nos han gobernado y gobiernan, o sea que es más importante y
tiene mayores connotaciones negativas, no exponer la bandera del arcoíris,
símbolo de una parte muy reducida de la sociedad española, aunque sí
mayoritariamente respetada, pero no obligatorio de exponer en ningún edificio
oficial del Estado, que retirar por odio a la bandera que representa al Estado,
a la nación y a todos los españoles/as, siendo esta además obligatoria de
exponer en todos los edificios oficiales de España. Dónde está la
responsabilidad, la ética y el razonamiento de estos políticos y medios que les
secundan. Cómo se puede llegar a gobernar y a manejar a la gente con esta clase
de políticos que no cumplen sus obligaciones cuando están obligados hacerlo y
luego buscan polémica donde no debiera de haberla, simplemente para hacer daño
al contrario y esconder sus miserias.