domingo, 16 de diciembre de 2018

Dictadura antes y ahora.


El deterioro de las instituciones, la corrupción sistemática y los separatismos que padecemos, están llevando a España a la ruina económica y moral. Y todo esto surge, no por la democracia que dicen los partidos políticos y los medios afines, al sistema, que tenemos. Si no precisamente por falta de democracia, porque el sistema político imperante, partidocracia o dictadura de partidos, lo lleva implícito. No hay separación de poderes. Recientemente hemos visto con toda claridad como el poder judicial depende del poder ejecutivo y legislativo, que están unidos, son la misma cosa. En la misma votación y con el mismo voto se elige a los diputados (poder legislativo), presentados en listas elaboradas por la elite de los partidos, y al partido que gobierna (poder ejecutivo). Por tanto, que nos expliquen dónde está esa separación de poderes con la que están engañando al pueblo constantemente.
En el régimen franquista había un sindicato, pagado por el Estado, ahora tenemos dos; en el régimen franquista había un solo partido pagado por el Estado, ahora tenemos cuatro de ámbito nacional más los nacionalistas, igualmente pagados todos por el régimen del Estado. Todos partidos y sindicatos forman parte del Estado antes y ahora, forman parte de la dictadura antes unipersonal ahora de partidos políticos. Antes votábamos cuando nos lo pedía Franco en sus plebiscitos, ahora votamos cuando nos lo piden la elite de los partidos políticos para que les votemos a ellos. Esto es la realidad del régimen político que tenemos, lo queramos o no reconocer.
Algunos partidos a los que se les debe de remover la conciencia o para seguir engañando a la gente, quieren crear distancias, diferencias con el régimen anterior, de ahí sus críticas, ley de memoria histórica y exhumación de los restos de Franco; pero no democratizando el país, sino desprestigiando todo lo anterior, igual que cuando se desprestigian entre ellos (partidos políticos) para crear diferencias que no existen, pues en el

viernes, 14 de diciembre de 2018

El Gobierno carga contra PP y Cs por "arrogarse el derecho a presidir la Junta"



La portavoz insiste en que Díaz está "legitimada" para gobernar y subraya que España puede convertirse en el primer país en el que las derechas "blanquean" a la ultraderecha, en lugar de aislarla
¿A quién blanquea el Gobierno? A los separatistas y xenófobos. Insólito, vergonzoso y dañino a la inteligencia de cualquier ciudadano con un mínimo de discernimiento. Ellos pueden pactar con xenófobos como Quim Torra, separatistas y golpistas que quieren destruir España y reprochan al PP y Cs que lo hagan con un partido que, como mínimo, no esta tan corrompido moralmente como ellos. Ver para creer.
Por otra parte, están acusando de extrema derecha a los de VOX, que hasta ahora lo único que han hecho es sacar doce escaños en Andalucía y exponer su programa en algunos medios, por cierto, más lógico y coherente que el suyo, denunciar a los golpistas en Cataluña y manifestarse pacíficamente en favor de la Constitución y de España; y les parece bien (al Gobierno), al menos no dicen ni hacen nada, para evitar lo que están haciendo los separatistas, golpistas y extremistas de izquierda, ataques y manifestaciones de odio en contra de todo lo español y de los de VOX. Esto debe ser lo normal de los que se llaman demócratas. Para mear y no echar gota. Que Dios nos pille confesados, por lo que nos pueda ocurrir con esta gente en el gobierno y los socios que lo respaldan.


lunes, 10 de diciembre de 2018

Algunos puntos de vista sobre las pensiones.


Muchos políticos y medios de comunicación nos cuentan que la sostenibilidad de las pensiones y su revalorización con arreglo al IPC, todos los años, no se puede llevar a cabo con las cotizaciones a la SS de los que están en activo. Y así parece que es, con los sueldos de miseria que en muchos casos se cobra, con la precariedad del empleo y el paro que tenemos, y pagando, con el dinero recaudado, partidas que deberían ser pagadas con los PGE. Pero es que además si no hay suficiente dinero con lo que se recauda con las cotizaciones de los activos para pagar las pensiones, que se tire de los PGE, como se hace para otras tantas cosas, menos importantes y menos necesarias que las pensiones y para la mayor parte de la sociedad.
Subir los impuestos a los bancos, empresas, a las grandes fortunas y a los que más ganan o cobran sueldos astronómicos, está muy bien, pero si luego no se les controla y se deja que hagan lo que quieran, se les permite que suban las comisiones y precios de sus productos y servicios; si no se controla a los que más tienen, a los poderosos para que no evadan impuestos. Las subidas de impuestos que anuncian al final repercutirán en el pueblo llano, en nosotros, y no servirán para nada. Por tanto, no basta con subir los impuestos a los que más tienen, para repartir mejor la riqueza del país y para que haya dinero para el mantenimiento y actualización de las pensiones hay que controlarlos para que no haya abusos y evasión de impuestos.
También hay que gestionar mejor los recursos del Estado, que no son infinitos, pero si suficientes si se reparten con más racionalidad, eliminando duplicidades administrativas que no sirven para nada, excepto para crear problemas; dando menos subvenciones a los partidos políticos, sindicatos, asociaciones empresariales, fundaciones y un largo etc.; y haciendo más transparente la gestión pública para evitar en lo posible las corruptelas que tanto nos cuestan.
Todas estas cosas seguro que no son del agrado de la mayor parte de los políticos y de muchos de sus seguidores, menos aún del gobierno, posiblemente no las consideren políticamente correctas, pero mucho me temo que no hay mucho donde elegir. O se atienden las necesidades de primer orden de la mayor parte de los ciudadanos como son las pensiones, la sanidad pública y la enseñanza, entre otras, o se sigue favoreciendo a ciertas clases elitistas, jerárquicas o dominantes de la sociedad.
Muchos pensionistas estamos convencidos de que nos asiste la razón y el derecho para hacer las reivindicaciones que hacemos, como son: la actualización de las pensiones con arreglo al IPC todos los años, la retirada de lo que llaman el factor de sostenibilidad, la suspensión del copago de los medicamentos, y la derogación de los coeficientes reductores a los que hayan cotizado más de 40 años, aunque por alguna causa se tengan que jubilar antes de la edad reglamentaria. Estas, entre otras, son las reivindicaciones y de no ser atendidas por los grupos políticos y/o el gobierno, lo mínimo que podemos hacer, aparte de seguir manifestándonos, siempre que podamos. Es tomar nota de ello para pagarles con la misma moneda en las próximas elecciones.


domingo, 9 de diciembre de 2018

Sigue la semana de la ciencia y comienza Matelec.


Los que tenemos una guerra declarada a los  kilos de más, muchos estudiamos  el sistema métrico decimal  aquello del metro, el segundo y el kilogramo. Íbamos con una pelín de retraso, cuando en realidad  ya estaba en vigor el Sistema Internacional desde 1960  que nos perdimos de ver los actos protocolarios ,pues en aquellos tiempos no había peregrinaciones a los templos modernos como la  Disney,(y de paso aprovechar el viaje a Paris para ver el congreso) pues  no existían.

 Con el SI se añadieron según dicen  el amperio (curiosa nueva definición aunque muchos pasen de ella y empleen unidades secundarias como el voltio y el ohmio para definir la fundamental ) ,el Kelvin ,la candela y  el mol ,y  lo usa más o menos el 95% del  mundo , pues aunque digan que no, los  estadounidenses  en el tema científico, también lo usan.

 Por lo general  se empezaron  las definiciones de las unidades de medida de acuerdo a la naturaleza  y ahí entraba hasta el codo del faraón, o  posteriormente  pensando en lo que se iba hacer con la medida   ,pero esto puede generar una barrera o un atraso, pues si defino el café como lo que sale del puchero cuando meto unos granos a hervir, si en un momento dado meto un sobre o una capsula ,me encuentro que ya no me vale  la definición porque se ha progresado o se ha mejorado  la técnica o el formato. 

De hecho la nanotecnología al parecer ha estado  algo parada porque  las precisiones que se alcanzaban no había formas de medirlas y ponerse de acuerdo en las comunidades científicas.

En toda esta historia lo que pretenden, y  lo dicen claramente, es separar las realizaciones de las mediciones. Hemos visto como se han sucedido 2 guerras mundiales, y lo mismo que han respetado, podrían no haberlo hecho, y haberle dado unos zurriagazos al Kilo, ya  hemos visto como la barbarie, no respeta  ni el arte de Palmira, o sin ir muy lejos los bombardeos en el Prado durante la guerra civil, y según indican las urnas asoma de nuevo sus fauces  en Europa, esta vez sin camisas pardas.

Eso implica que nos vamos a perder en el concepto, pero  todo el mundo podría medir pues lo referimos a constantes físicas  con las incertidumbres que  indiquen, se democratiza por tanto  la medida, ya no estaría metida en una caja que solo la han sacado muy pocas veces. De hecho el kilo era una medida exacta, no tenía incertidumbre, aunque perdiese microgramos y ahora si la tendrá.

Nadie podría decir que "me faltan centímetros para medir una mesa", pues si no los hay los ponemos. Si enlazamos con la economía, hay alguna corriente  que lo lleva al tema de la moneda  que lo utilizan  como unidad de medida y dice que si no hay monedas  se ponen, pues serían deudas de unos a otros, si hay médicos y enfermos  no tendría mucho sentido dejar a unos en paro y a otros sin tratar  por qué no hay monedas.  Cuando las monedas se han empleado para crear utilidades ficticias,  incluso  burbujas como con  la denominada crisis de los  tulipanes en Holanda, porque al personal le dió por decir que un tulipán era algo valioso.

 Parece ser que  las nuevas definiciones no nos afectarán grandemente en nuestro trato diario, pues la cosa vendría más por los avances añadidos, ya que   nos lo podrían inyectar en forma de nanoparticulas directamente en vena, y sobre todo que no será realmente efectivo hasta  el año que viene cuando de nuevo cante la calandria y responda el ruiseñor.



sábado, 8 de diciembre de 2018

Carta abierta a Pablo Iglesias.


Hoy, a tan sólo unas horas de que el pueblo andaluz haya dicho ¡BASTA YA! a 40 años de Régimen Monocolor, cuando las trituradoras de papel están echando chispas en todos los despachos de la Administración andaluza y cuando Pablo Iglesias anda en Madrid, estupefacto, preguntándose qué coño habrá pasado aquí para que el avance fascista haya sido tan rotundo, yo le voy a dar unas claves para que reflexione.
Mire usted, señor Iglesias. Vivo a temporadas en un pueblecito de Málaga que se llama SEDELLA. Son pocos habitantes en Sedella, pero magníficas personas. Tendría usted que conocer el pueblo. Por sus gentes, por su gastronomía y por sus vistas a la Tejea. Yo le invito a mi casa. También a Irene.
Sedella tiene un alcalde de Izquierda Unida porque 6 de sus 7 concejales son de Izquierda Unida. Y la gente quiere a su alcalde porque da trabajo y porque se preocupa por el pueblo.
Ningún concejal de Vox hay por allí que pueda molestarle a usted, señor Iglesias. Nadie de Ciudadanos. Nadie del PP. Nadie de derechas que deba quitarle el sueño. Son unos rojos mis paisanos de Sedella. Unos rojos irredentos. Unos rojos de cojones.
Pero mire usted por dónde hace unas horas, como por ensalmo, se me han vuelto fascistas mis paisanos, o medio fascistas. 109 votos han ido al Partido Socialista y a Podemos, y otros 105 se han marchado a VOX, al PP y a Ciudadanos. ¿No le asombra eso, señor Iglesias? ¿No le dice nada que un pueblo de rojos se haya convertido en facha de la noche a la mañana? ¿Sigue pensando usted que hay que “salir a la calle para combatir el fascismo”? ¿Cree necesaria una marcha con el lema “No Pasarán? ¿No se da cuenta, señor Iglesias, de que ese supuesto fascismo ha nacido de las propias filas de usted y del Partido Socialista, de sus propios errores, de sus propias contradicciones, y de tanto tocarnos los cojones al conjunto de la sociedad?
Mire usted, señor Iglesias:
Cuando usted dice que no puede pronunciar la palabra España porque le duele la boca, nace un fascista.
Cuando usted grita ¡Visca Cataluña Libre y Soberana!, nace un fascista.
Cuando usted se va a una cárcel a negociar los presupuestos nacionales con unos investigados por sedición, nace un fascista.
Cuando usted predica pobreza y sobriedad pero se compra un chalé, nace un fascista.
Cuando una parlamentaria de Podemos retira la bandera española del Parlament Catalán, nace un fascista.
Cuando Ada Colau dice que ha votado Sí a la Independencia Catalana en un referéndum ilegal, nace un fascista.
Cuando usted y los suyos hacen parabienes de Chaves y Maduro, nace un fascista.
Cuando Pedro Sánchez y usted se reparten, como cromos, los puestos directivos de Radiotelevisión Española, nace un fascista.
Cuando usted se lleva las manos a la cabeza porque un inmigrante ilegal murió de un infarto en Lavapiés, pero no se las lleva cuando asaltan en grupo la valla de Melilla, nace un fascista.
Cuando le tiran excrementos a nuestra policía de frontera y usted no dice nada, nace un fascista.
Cuando a Pedro Sánchez lo encumbran a la Presidencia del Gobierno los votos de usted, y los de Bildu, y los de Gabriel Rufián, nace un fascista.
Cuando escupen los independentistas a Borrell, y usted se calla, nace un fascista.

Cuando Susana Díaz dice que la huelga de los médicos catalanes le parece justa y necesaria, pero que la de los médicos andaluces es cosa de personas de derechas, nace un fascista.
Cuando un andaluz tiene que esperar 10 meses una colonoscopia y luego, tras hacérsela, resulta que tiene un cáncer de intestino, nace un fascista.
Cuando un andaluz va a la farmacia y hay desabastecimiento, nace un fascista.
Cuando a un maestro andaluz le pegan, o le insultan, y la izquierda no dice nada, nace un fascista.
Cuando a una auxiliar de enfermería andaluza le arrojan una escupidera de orines a la cabeza, y la izquierda no dice nada, nace un fascista.
Cuando en las aulas se les obliga a los niños a estudiar temarios tendenciosos, nace un fascista.
Cuando Susana Díaz dice que la Gürtel estuvo mal pero que los ERE fueron una tontería, nace un fascista.
Cuando un puñado de altos cargos socialistas se va de putas con el dinero de los andaluces, nace un fascista.
Cuando Pedro Sánchez dice ayer que lo ocurrido en Cataluña es una rebelión, y dice hoy que sólo es una sedición, nace un fascista.
Cuando Willy Toledo se caga en Dios y la izquierda progresista le ríe la gracia, nace un fascista.
Cuando un cómico se suena los mocos en la bandera española y la izquierda progresista lo defiende, nace un fascista.
Cuando Ada Colau, sin despeinarse, dice que un almirante español del siglo XIX era un fascista, nace un fascista.
Cuando Podemos de Zaragoza organiza unas Jornadas Antifascistas e invita como ponente a una exterrorista de Terra Lliure que asesinó a nueve personas, nace un fascista.
Pues eso, señor Iglesias. Ya no le canso más.
 
Busque usted a los fascistas en las propias sedes de Podemos. Y que Susana Díaz y Pedro Sánchez los busquen en las sedes del Partido Socialista. Pues quien siembra vientos, recoge tempestades. Y se cría lo que se come. Y algunas junteras no son buenas. Y todos los fascismos tienen, o han tenido, un motor desencadenante.
El fascismo de Mussolini nació por la depresión económica y el paro de los años treinta. El de Hitler, por la depresión económica europea y la humillación de Alemania tras la Primera Guerra Mundial. Y el fascismo de ahora, ese que todos tememos, ese que nadie queremos, ese que vemos esparcirse como una mancha de aceite por Europa, hunde sus raíces en la falta de luces de la socialdemocracia europea y en trepas como usted, señor Iglesias, a quienes lo único que les interesa, para lo único que han venido a la política española, es para cargarse la Constitución de 1978 y para ponernos como ejemplos a seguir otros paraísos caribeños. Bueno, y para comprarse un casoplón.
Así que, señor Iglesias, ahórrenos ahora llantos y lamentos en las calles. Ahórrenos barricadas y carreras policiales. La movilización ha de hacerse antes de ir a las urnas, no después, cuando no gusta el resultado. Eso, al menos, es lo que dicen los verdaderos demócratas.  
Deje tranquila a Andalucía por cuatro años, y veamos todos, al menos por una vez, qué saben hacer, por estas maltratadas tierras, Ciudadanos y el PP.
Y si dentro de cuatro años no nos gusta lo que hacen, si montan otro cortijo de otro color o si la gente sigue esperando diez meses para una colonoscopia, haremos como hemos hecho ahora con el cortijo de Susana: mandarlo a hacer puñetas, y a otra cosa, mariposa.
Pues eso, precisamente, es lo que me encanta de la democracia: que nunca damos los votos. Tan sólo los prestamos.