jueves, 11 de diciembre de 2025

La dichosa HBP (hiperplasia BENIGNA de próstata)


Tengo un amigo de la infancia,  cirujano de toda la vida de "partes bajas", tanto de ellos como de ellas, que me dijo una vez que "el mundo de ELLOS se divide en dos grupos: uno, el de los que han sido operados de próstata; y el otro de los que serán operados de próstata". Y que esa regla admitía sólo dos excepciones: una ínfima cantidad de afortunados que consiguen ir tirando razonablemente bien durante toda su vida, siendo esta larga, y otra, menos afortunada, de aquellos que no alcanzan a vivir el momento en que les tocaría operarse.

Salvando posibles simplificaciones (y humor negro del que suele gustar a los matasanos) en esa afirmación, de lo que no hay duda es de que la prevalencia de los problemas prostáticos en "los jóvenes" de nuestras quintas es muy alta, y por ello, en la seguridad de que en este grupo habrá más de uno afectado, me animo a compartir las novedades (para mí al menos lo han sido) en soluciones al efecto, que me pasa un amigo y compañero telefónico recién operado y muy bien informado. Novedades, digo, más allá de las más antiguas y conocidas (por mi parte al menos, insisto) de la agresiva cirugía tradicional y la menos antigua y algo mejor del láser, las cuales tenían ambas importantes secuelas posteriores (en la micción y en la función sexual) en buen número de pacientes, no todos, operados con ellas.

Las novedades a que me refiero son dos tratamientos robóticos mínimamente invasivos, uno basado en "tallar" la próstata mediante chorro de agua a presión y otro mediante quemado parcial limitado con vapor de agua. Ambos mejoran ampliamente las dificultades para orinar y reducen drásticamente tanto el riesgo de incontinencia y los efectos negativos sobre la función sexual (esterilidad y disfunción eréctil) tras la intervención.

Desafortunadamente son tratamientos caros, a día de hoy inexistentes en la sanidad pública.

jueves, 4 de diciembre de 2025

No a las Zonas de Bajas Emisiones


 

No a las restricciones del tráfico en las grandes ciudades, ni en ningún sitio si, como es el caso, son discriminatorias y en detrimento de los más desfavorecidos.

Debería ser el momento en el que los adalides de la defensa de las clases obreras y de menos recursos (progresismo en general) estuvieran acampando en SOL para protestar contra esta medida que penaliza a los que no pueden permitirse achatarrar sus viejos coches para comprarse otros menos "contaminantes".

Pero, que nadie se llame a engaño, en este Holocausto automovilístico los siguientes son los de la etiqueta B, y luego los de la C, ... y así sucesivamente, NOS QUIEREN SIN COCHES PARTICULARES. y en ciudades de los 15 minutos.

Si no nos levantamos y salimos a la calle por el miedo al qué dirán, mostremos, al menos, nuestra disconformidad y rechazo firmando esta petición. 

martes, 2 de diciembre de 2025

Pensiones: no son buenas noticias

 Es insultante que El País, como casi todo lo que publica, diga que la desafección de los jóvenes es por el gasto en pensiones y calle, el verdadero gasto que lastra este país por encima de cualquier otro país del mundo: EL GASTO POLÍTICO.

El presupuesto de gastos del año 2023 se repartía de la siguiente forma:

Protección social: 277.104 (41,6%) Aquí entran las pensiones, subvenciones y todos los gastos derivados de la protección social a los ciudadanos.

Sanidad:                 98.624 (15%)

Educación               63.040 (8,6%)

Vivienda                    7.643 (1,4%)

Defensa y O.P.         41.430 (5,4%)

Políticos                  163.862 (23,9%)

TOTAL            680.225 € que se incrementa todos los años más que proporcionalmente en las dos grandes partidas, sobre todo la política.

Los casi medio millón de políticos que parasitan este país nos cuestan más que sanidad, educación y vivienda sumadas y bien sumadas, ¿qué pasaría si redujéramos los políticos una décima parte?

NADA, no pasaría nada, nadie los echaría de menos porque no los necesitamos para nada. Están construyendo una sociedad solo para ellos. Progresistas, claro, progresan solo ellos. Puertas giratorias que los colocan según dejan sus puestos. Ellos son los que encarecen todo, los que nos fríen a impuestos, los que tapan la salida a los jóvenes, ellos son los que provocan la desafección democrática y no solo de los jóvenes.

  Como siempre, ese periódico insulta a la inteligencia cuestionando las pensiones ganadas durante toda la vida de generaciones que han levantado el país a pesar de ellos, de los políticos que ni siquiera son mencionados.

¡Qué asquito!